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El pleno elimina «fascista» del acta tras las palabras del PSOE mientras no corrige a Rodil por afirmar que «un ateo no puede opinar» sobre el Misteri

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El pleno municipal de Elche ha vivido este lunes dos polémicas consecutivas por el lenguaje utilizado por sus representantes, aunque la respuesta de la presidencia no ha sido la misma en ambos casos. El gobierno municipal ha ordenado retirar del acta la palabra «fascista» utilizada por una concejala socialista para referirse a Vox, mientras no consta una corrección equivalente después de que la portavoz de Vox y concejala del gobierno, Aurora Rodil, afirmara que «un ateo no puede opinar» sobre el Misteri d’Elx.

El primer enfrentamiento se ha producido durante el debate de una moción del Partido Popular sobre política educativa. La concejala socialista Saray Huertas ha defendido la necesidad de alcanzar un Pacto de Estado por la Educación para proteger el sistema frente a lo que ha denominado «un partido fascista que está llamado a la puerta», en referencia a Vox.

El concejal de Vox Samuel Ruiz ha solicitado inmediatamente la palabra para exigir una rectificación y pedir que el calificativo fuese retirado. Huertas se ha negado a hacerlo y la presidencia del pleno ha decidido finalmente eliminar el término del acta. La concejala Irene Ruiz ha reclamado durante el enfrentamiento contención en el lenguaje y respeto entre los grupos municipales.

El alcalde, Pablo Ruz, también ha intervenido en defensa de Vox y ha reprochado al PSOE que calificara de «fascista» a una formación con representación democrática. Durante el mismo intercambio, el propio alcalde ha utilizado posteriormente ese mismo término para referirse a la actitud de PSOE y Compromís al considerar que trataban de impedirle continuar con el debate.

La polémica contrasta con lo sucedido posteriormente durante la moción presentada por Compromís para favorecer la participación de mujeres y niñas en la Escolanía y en las representaciones del Misteri d’Elx.

PP y Vox han rechazado la iniciativa. Durante la explicación de voto, Aurora Rodil ha acusado a Compromís de pretender imponer una «ideología atea contraria al pueblo de Elche que mira a la Mare de Déu» y ha afirmado que «un ateo no puede opinar» sobre el Misteri.

En ese caso no consta en las crónicas del pleno consultadas que Pablo Ruz reclamara una rectificación a su socia de gobierno ni que la presidencia ordenara retirar esas palabras del acta. Tras la intervención de Rodil, el alcalde centró su turno en reprochar a Compromís que hiciera «política con la Festa» y en defender que la Escolanía sí cuenta con participación femenina en determinadas actuaciones.

Las palabras de Rodil adquieren además una dimensión particular porque el Misteri d’Elx no constituye únicamente una celebración religiosa. La Festa forma parte del patrimonio cultural de la ciudad y está reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

El episodio deja así dos controversias diferentes dentro de una misma sesión plenaria: el uso del calificativo «fascista» por parte de una concejala socialista, que provocó la intervención inmediata de Vox, del alcalde y de la presidencia del pleno; y la afirmación de una integrante del gobierno municipal cuestionando que una persona atea pueda opinar sobre el Misteri, ante la que no consta una actuación equivalente de la presidencia.

El debate trasciende, por tanto, el habitual enfrentamiento entre gobierno y oposición y plantea también una cuestión sobre el criterio utilizado por la presidencia del pleno para intervenir ante expresiones consideradas ofensivas o impropias durante las sesiones municipales.