El fútbol base del Elche tenía este sábado una de las pruebas más exigentes de su inicio de temporada. El Cadete A franjiverde recibía al Valencia en Altabix después de que ambos equipos hubieran ganado todos sus partidos durante las tres primeras jornadas de la Liga Autonómica.
El encuentro enfrentaba a dos de los cuatro conjuntos que habían llegado a la cuarta jornada con pleno de nueve puntos. El Valencia ocupaba el liderato gracias a su diferencia de goles, con 19 tantos a favor y tres en contra, mientras que el Elche era tercero con 13 goles marcados y solo uno recibido. Villarreal y Primer Toque completaban el grupo de equipos que habían comenzado la competición con tres victorias consecutivas.
El arranque del conjunto ilicitano había sido especialmente sólido. Los franjiverdes comenzaron el campeonato con un 0-3 frente al Benidorm, se impusieron después por 2-1 a La Nucía y llegaron a la cita contra el Valencia después de golear por 0-8 al Elda Unión, un partido que quedó prácticamente sentenciado durante una segunda mitad de enorme superioridad ofensiva.
El Valencia también aterrizaba en Elche con números de líder. El conjunto valencianista había derrotado 5-0 al Alboraya, 1-8 a la Fundació VCF y 6-2 al Castellón, convirtiéndose en el equipo más goleador de la categoría durante las tres primeras jornadas.
El duelo de Altabix servía así como uno de los primeros grandes termómetros de la temporada para la cantera franjiverde. Más allá de los puntos, enfrentaba a dos equipos que habían comenzado el curso con una enorme capacidad ofensiva y que aspiraban a mantenerse en la zona más alta de una de las principales competiciones autonómicas de fútbol base.
La cita confirma también el interés de mirar más allá del Juvenil y del Ilicitano en el seguimiento de la cantera del Elche. El Cadete A había firmado uno de los mejores arranques de toda la estructura franjiverde y llegaba a su primer enfrentamiento directo de máximo nivel sin haber cedido todavía un solo punto.


