El proyecto para instalar un ascensor panorámico junto al Puente de Santa Teresa continúa pendiente de autorizaciones administrativas siete meses después de que la Junta Gestora del Palmeral diera luz verde al estudio de integración paisajística y al proyecto básico.
La actuación, pensada para mejorar la accesibilidad entre el casco urbano y la ladera del Vinalopó, necesita todavía el visto bueno de la Confederación Hidrográfica del Júcar y de Patrimonio de la Generalitat Valenciana antes de poder avanzar hacia su ejecución.
El Ayuntamiento aprobó el estudio previo el pasado 24 de febrero. Desde entonces, el proyecto no ha podido entrar en fase de obras pese a que la solución técnica está definida y el gobierno municipal mantiene la intención de reservar financiación para su desarrollo.
Un ascensor para salvar el desnivel hasta la ladera
La propuesta contempla un ascensor panorámico con capacidad para ocho personas y una pasarela-mirador desde la que se accedería al elevador. El objetivo es ofrecer una alternativa accesible a las rampas actuales para personas con movilidad reducida y mejorar la conexión peatonal con el entorno del río.
Una vez obtenidas las autorizaciones, el Ayuntamiento calcula que la ejecución podría prolongarse durante alrededor de ocho meses. El coste definitivo de la actuación todavía no está cerrado, aunque estimaciones previas situaron el proyecto en torno al medio millón de euros.
La actuación sigue atrapada en los permisos
El retraso no se encuentra ahora en el diseño municipal, sino en la tramitación ante las administraciones competentes. La afección al entorno del Palmeral, al cauce y al patrimonio obliga a obtener informes y autorizaciones específicas antes de iniciar cualquier intervención.
El gobierno local pretende incluir una partida en los próximos presupuestos municipales, aunque la cuantía final dependerá de cómo avance el expediente y de qué parte de la obra pueda ejecutarse dentro del ejercicio correspondiente.
La actuación lleva años apareciendo entre las propuestas para mejorar la accesibilidad al cauce urbano del Vinalopó. Siete meses después del visto bueno inicial de la Junta Gestora del Palmeral, el siguiente paso continúa siendo el mismo: conseguir las autorizaciones de Patrimonio y de la Confederación para poder pasar del proyecto a las obras.


