La movilización por el derecho a la vivienda celebrada este sábado en Alicante terminó con una acampada indefinida en la plaza de la Montañeta, frente a la Subdelegación del Gobierno. Decenas de tiendas de campaña permanecen instaladas desde la noche del sábado y los colectivos organizadores aseguran que pretenden mantener la protesta el mayor tiempo posible.
La marcha partió por la tarde desde la plaza Oliveretes y recorrió distintas calles de la ciudad antes de desembocar en la Montañeta. Las cifras de participación varían según la fuente: la Policía Nacional calcula unas 3.000 personas, mientras que los sindicatos de vivienda convocantes elevan la asistencia por encima de las 9.000.
La protesta fue organizada por colectivos como el Sindicat de Vivenda de Carolines y el Sindicat de Vivenda de la Zona Nord y se enmarca en una jornada de movilizaciones por la vivienda celebradas en distintas ciudades españolas.
Una acampada sin fecha de finalización
Tras la manifestación, los participantes instalaron decenas de tiendas frente a la Subdelegación del Gobierno. Durante la primera jornada de acampada se han organizado asambleas, actividades y puntos de información con la intención declarada de consolidar la protesta y mantener presencia estable en la plaza.
Los convocantes reclaman, entre otras medidas, detener los desahucios sin alternativa habitacional, ampliar el parque público de vivienda, limitar el peso del alquiler sobre los ingresos de los hogares y regular con mayor intensidad los alquileres turísticos y la actividad de grandes tenedores. Estas demandas corresponden a los colectivos organizadores y no constituyen medidas aprobadas por las administraciones.
Los sindicatos plantean también avanzar hacia una huelga general vinculada al problema de la vivienda, aunque a esta hora no existe una convocatoria formal ni una fecha cerrada.
Una protesta en plena escalada del precio de la vivienda
La movilización se produce en un contexto de fuerte encarecimiento residencial en la provincia. El precio de compraventa de vivienda nueva y usada en Alicante aumentó un 18,1% interanual en el tercer trimestre de 2026, según Tinsa, mientras que los precios anunciados de alquiler se mantienen en niveles máximos en buena parte del territorio.
El problema no se limita a Alicante capital. La presión sobre compra y alquiler afecta también a las principales áreas urbanas y turísticas de la provincia, desde las Marinas hasta la Vega Baja y el Baix Vinalopó, aunque con intensidades distintas.
El encarecimiento residencial coincide además con el rechazo en el Congreso de los dos reales decretos-ley de vivienda aprobados esta semana por el Gobierno, que incluían nuevas prórrogas de alquiler, protección frente a determinados desahucios y cambios en la renovación de contratos.
La vivienda se convierte de nuevo en foco de movilización social
La acampada de la Montañeta convierte la protesta del sábado en una movilización de continuidad y no en una convocatoria puntual. Los organizadores han anunciado que mantendrán asambleas y actividades mientras reclaman respuestas de las distintas administraciones.
El reto para las políticas públicas sigue siendo doble: atender las situaciones de vulnerabilidad inmediata y aumentar a medio plazo la oferta de vivienda asequible, especialmente mediante parque público, rehabilitación y mecanismos que reduzcan el esfuerzo económico que soportan los hogares.
La continuidad de la acampada permitirá medir durante los próximos días hasta qué punto el movimiento mantiene participación y si las administraciones abren algún canal de interlocución con los colectivos convocantes.

