La Dirección General de Política Energética y Minas ha desestimado la solicitud de autorización de la planta fotovoltaica FV Benejama Rotonda, de 55 MW de potencia instalada, y ha ordenado el archivo de su expediente. El proyecto estaba previsto en Villena y sus infraestructuras de evacuación afectaban también a Campo de Mirra, Cañada y Beneixama, además de Caudete, en la provincia de Albacete.
La decisión cierra administrativamente un proyecto que llevaba años en tramitación y que ya había superado fases previas relevantes, incluida la declaración de impacto ambiental y una autorización administrativa previa. El obstáculo definitivo ha sido la pérdida de las condiciones necesarias para evacuar la energía generada a la red eléctrica.
La evacuación eléctrica, el problema decisivo
La planta dependía de un conjunto de infraestructuras de evacuación compartidas para llevar la electricidad hasta la red de transporte. Ese esquema quedó comprometido tras el archivo de otro proyecto vinculado y, posteriormente, con la caducidad de los permisos de acceso y conexión concedidos a la instalación.
Red Eléctrica comunicó en septiembre de 2024 la caducidad de esos permisos. Sin una infraestructura de evacuación operativa y autorizada, la planta no podía completar su tramitación ni obtener la autorización de construcción necesaria.
La resolución de la Dirección General de Política Energética y Minas concluye por ello con la desestimación de la solicitud presentada por Renovables Rotonda y el archivo del expediente. Contra la decisión cabe recurso de alzada ante la Secretaría de Estado de Energía en el plazo de un mes.
Un proyecto de gran escala en el interior alicantino
FV Benejama Rotonda fue proyectada con 55 MW de potencia instalada y una superficie superior a las cien hectáreas en su configuración inicial. El proyecto contemplaba más de 100.000 módulos fotovoltaicos y una red de evacuación de alta tensión que atravesaba varios términos municipales del Alto Vinalopó.
La infraestructura asociada incluía subestaciones y líneas eléctricas de 220 kV hasta el nudo de Beneixama, lo que convertía el proyecto en una actuación supramunicipal con impacto sobre suelo agrario, paisaje, red eléctrica y planificación territorial.
El cuello de botella de la red
El archivo del proyecto vuelve a poner el foco en uno de los principales retos de la transición energética: no basta con disponer de suelo y autorización ambiental si la red no puede absorber o evacuar la nueva generación. La capacidad de conexión se ha convertido en un factor decisivo para numerosos proyectos renovables planteados en el interior de Alicante.
El Alto Vinalopó es una de las zonas donde más propuestas fotovoltaicas de gran tamaño se han concentrado durante los últimos años, favorecidas por la disponibilidad de suelo y recurso solar. Esa concentración obliga a acompasar generación, capacidad de red, evaluación ambiental y protección del territorio.
Transición energética y planificación territorial
El cierre del expediente de Benejama Rotonda no cuestiona por sí mismo el despliegue de energías renovables, pero sí evidencia la necesidad de coordinar mejor los proyectos de generación con las infraestructuras eléctricas que deben sostenerlos.
La transición energética en la provincia seguirá dependiendo tanto de la llegada de nuevos proyectos como de la capacidad para ampliar y modernizar la red, ordenar territorialmente las instalaciones y garantizar que los municipios afectados participen en la planificación.

