La Universidad Miguel Hernández de Elche ha liderado una investigación que ayuda a explicar por qué el envejecimiento puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. El trabajo pone el foco en las células alfa del páncreas, responsables de producir glucagón, una hormona que regula la cantidad de glucosa disponible en la sangre y que, hasta ahora, había recibido menos atención que las células productoras de insulina.
El estudio está encabezado por Iván Quesada, investigador del Instituto de Investigación en Biotecnología y Salud (IDiBE) de la UMH y del CIBERDEM. Sus resultados muestran que, en modelos animales, el paso de los años altera la estructura y el funcionamiento de las células alfa y se asocia a una secreción excesiva de glucagón. Estos cambios se intensifican cuando también existe resistencia a la insulina.
Para comprender su importancia conviene distinguir las dos hormonas. La insulina facilita que disminuya la concentración de glucosa en sangre, mientras que el glucagón favorece que el hígado libere glucosa cuando el organismo la necesita. Si el glucagón se mantiene elevado de forma inadecuada, puede contribuir al exceso de azúcar en sangre característico de la diabetes.
Los investigadores han observado también señales de estrés en el retículo endoplasmático, una estructura que interviene en la fabricación y el procesamiento de proteínas dentro de las células, así como ciertos cambios en la identidad y actividad de las células alfa. El conjunto de esas alteraciones ayuda a describir un mecanismo biológico que podría intervenir en la aparición de la enfermedad durante la vejez.
La investigación experimental se ha complementado con datos clínicos del estudio CORDIOPREV. En este análisis, dirigido por José López Miranda, de la Universidad de Córdoba, los niveles más elevados de glucagón se asociaron a un mayor riesgo de diabetes tipo 2 entre las personas de edad avanzada, especialmente si presentaban resistencia a la insulina.
Los resultados no suponen que exista un nuevo tratamiento disponible ni demuestran por sí solos que reducir el glucagón prevenga la enfermedad en personas mayores. Sí señalan a las células alfa como un objetivo de interés para futuras investigaciones sobre prevención y terapias metabólicas.
En el trabajo han participado especialistas de la UMH y de otros centros nacionales e internacionales, incluidos equipos de Brasil y Suecia. Los resultados se han publicado en la revista científica Aging Cell, ampliando el conocimiento sobre cómo cambia el páncreas con la edad y qué consecuencias pueden tener esos cambios para la salud.


