El conflicto laboral del profesorado valenciano está comenzando a repercutir en la organización de excursiones, viajes de estudios y otras actividades fuera del aula. Docentes que no quieren asumir salidas escolares sin garantías claras sobre sus responsabilidades reclaman una regulación específica y compensaciones por el tiempo adicional de trabajo. Desde las asociaciones de familias, en cambio, se pide que estas actividades se mantengan y que la negociación no termine perjudicando al alumnado.
La controversia afecta al conjunto de la Comunitat Valenciana y, por tanto, es relevante también para los centros públicos de Elche y su comarca. Eso no significa que se hayan suspendido todas las excursiones en los colegios e institutos ilicitanos: no hay constancia de una cancelación general ordenada para la ciudad, y cada actividad debe confirmarse con el propio centro educativo.
Qué reclaman los docentes
El sindicato STEPV plantea dos cuestiones diferentes. Por un lado, sostiene que es necesario precisar de forma oficial las funciones, obligaciones y responsabilidades del profesorado cuando acompaña al alumnado fuera del recinto escolar. Por otro, reclama que las jornadas extendidas que pueden implicar excursiones o viajes de varios días reciban el reconocimiento y la compensación que correspondan.
La preocupación por la responsabilidad legal ha aumentado tras conocerse que dos profesores afrontarán en enero de 2027 un juicio en Zaragoza relacionado con la muerte de un alumno durante una salida escolar. Se trata de un procedimiento judicial pendiente de resolución, no de una sentencia condenatoria. El episodio ha reabierto el debate sobre qué cobertura y protocolos deben existir antes, durante y después de cualquier actividad escolar.
Las familias reclaman diálogo y continuidad
La Federación de AMPAS Gonzalo Anaya ha mostrado comprensión hacia las reivindicaciones laborales del profesorado, pero cuestiona que las excursiones y actividades complementarias se conviertan en una de las principales consecuencias del conflicto. Su planteamiento es que las familias, las asambleas docentes y la Administración encuentren fórmulas para garantizar los derechos de los trabajadores sin privar al alumnado de experiencias educativas previstas durante el curso.
La presidenta de la federación, Elisabet García, ha defendido mantener el diálogo y evitar la cancelación de las actividades incluidas en la programación anual de los centros. Detrás de estas salidas no hay solo ocio: visitas a museos, espacios naturales, talleres, intercambios y experiencias culturales pueden formar parte de los proyectos educativos, especialmente cuando algunas familias no tienen medios para ofrecerlas por su cuenta.
Qué deben comprobar ahora los colegios y las familias de Elche
La situación descrita no equivale a una prohibición autonómica de organizar excursiones. Los centros que tengan actividades previstas pueden informar de su continuidad, modificación o cancelación a las familias a través de sus canales habituales. Tampoco debe confundirse una salida complementaria organizada por docentes con todos los servicios extraescolares municipales o actividades contratadas por asociaciones de madres y padres, que pueden estar sujetos a otras formas de gestión.
Mientras no exista una decisión concreta del centro, conviene evitar dar por anuladas salidas ya anunciadas o difundir avisos no oficiales. La cuestión de fondo sigue siendo si la Conselleria de Educación fijará un marco de responsabilidades y condiciones laborales capaz de conciliar la seguridad jurídica del profesorado con el acceso del alumnado a estas experiencias.
La protesta llega, además, después de semanas de movilizaciones docentes por las condiciones de la enseñanza pública valenciana. La dificultad para mantener las actividades fuera del aula se convierte así en un nuevo punto de fricción, con familias y docentes que comparten el interés por la calidad educativa pero discrepan sobre cómo abordar las consecuencias de la negociación pendiente.

