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El alquiler se dispara un 74% en Elche mientras el Ayuntamiento pone el foco en la ocupación

El precio ofertado ha pasado de 5,8 a 10,1 euros por metro cuadrado en cinco años, mientras PP y Vox han puesto el foco político en una ocupación cuyo volumen real de allanamientos y usurpaciones ni siquiera se ha hecho público.

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El precio ofertado ha pasado de 5,8 a 10,1 euros por metro cuadrado en apenas cinco años. Mientras tanto, PP y Vox han abierto una Oficina Antiokupación sin aclarar cuántos de los 159 casos que utilizan para justificarla son realmente allanamientos o usurpaciones: el propio concejal responsable admite que la mayoría son impagos de alquiler.

Encontrar un piso de alquiler en Elche se ha convertido en un problema radicalmente distinto al que afrontaba una familia hace apenas cinco años. En agosto de 2021, el precio medio ofertado en el municipio se situaba en 5,8 euros por metro cuadrado. En agosto de 2026 alcanza ya los 10,1 euros, máximo de toda la serie histórica de Idealista. El incremento ronda el 74% en cinco años.

La traducción a una vivienda corriente es sencilla. Un piso de 80 metros cuadrados que, utilizando ese precio medio, suponía unos 464 euros mensuales en 2021 se mueve ahora alrededor de los 808 euros. Uno de 90 metros pasa de unos 522 a más de 900 euros. Son precios de oferta y no contratos efectivamente firmados, y el portal modificó además su metodología en julio de 2026, una circunstancia que obliga a interpretar con cautela la comparación. Pero la tendencia de fondo difícilmente admite discusión: antes incluso de ese cambio metodológico, el precio ya había escalado hasta 9,5 euros por metro cuadrado en agosto de 2025.

Ante ese escenario, cabría esperar que el acceso al alquiler ocupara una parte central del debate político municipal. Sin embargo, uno de los nuevos servicios a los que PP y Vox han otorgado mayor visibilidad política durante las últimas semanas ha sido una Oficina Antiokupación, impulsada por Vox y financiada mediante un convenio con el Colegio de Abogados de Elche.

El problema comienza al intentar conocer qué dimensión tiene exactamente aquello contra lo que se ha creado la oficina.

159 casos que no son 159 ocupaciones ilegales

El concejal de Promoción Económica y portavoz adjunto de Vox, Samuel Ruiz, ha utilizado como argumento los 159 casos registrados por la Policía Local durante 2026. Pero, durante la propia presentación del servicio, reconoció que la mayoría corresponden a impagos de alquiler y no ofreció un desglose que permita conocer cuántos son realmente allanamientos de morada o usurpaciones de inmuebles.

La diferencia es esencial. Una persona que entra en una vivienda sin autorización puede cometer un delito de allanamiento o usurpación, dependiendo de las circunstancias. Un inquilino que accedió legalmente mediante un contrato y posteriormente deja de pagar no se convierte por ello en autor de ninguno de esos delitos: existe un conflicto arrendaticio que debe resolverse mediante el correspondiente procedimiento civil.

Por tanto, Elche no tiene acreditadas públicamente 159 ocupaciones ilegales en 2026. Tiene 159 expedientes o actuaciones agrupadas por la Policía Local bajo una categoría mucho más amplia y, según el propio responsable político de la oficina, la mayoría están relacionadas con alquileres impagados. El número real de allanamientos y usurpaciones continúa sin hacerse público.

Eso no significa que las ocupaciones ilegales no existan ni que quienes las sufran no tengan derecho a recuperar sus viviendas. Significa que, antes de convertir un fenómeno en prioridad política municipal, resulta razonable saber exactamente cuántos casos existen.

Mientras esa cifra continúa sin conocerse, hay otro número que sí puede medirse mes tras mes: 10,1 euros por metro cuadrado de alquiler.

500.000 euros presupuestados no son 500.000 euros entregados

El gobierno municipal puede responder que ha elevado en 2026 hasta los 500.000 euros la partida destinada a ayudas al alquiler. Es cierto: la cantidad aparece en el presupuesto aprobado para este ejercicio y supone un aumento importante respecto a los 125.000 euros consignados en 2025 y los 100.000 de 2024.

Pero presupuestar dinero no equivale a haberlo entregado.

A fecha de septiembre, la documentación pública consultada permite localizar la partida presupuestaria y los anuncios realizados por el gobierno municipal, pero no una convocatoria municipal de 2026 que permita determinar cuántos hogares han recibido esos 500.000 euros, qué cantidades se han concedido o qué porcentaje de la partida se ha ejecutado.

Y la diferencia importa. Para valorar una política de vivienda no basta con saber cuánto dinero figura sobre el papel: hay que saber cuánto se ha gastado, cuántas familias han sido beneficiarias y qué impacto ha tenido.

Los propios servicios municipales ofrecen otra fotografía de la situación. La Oficina Municipal de Vivienda Social explica actualmente que atiende a familias con dificultades para afrontar hipotecas y alquileres, ofrece mediación y deriva a las ayudas de la Generalitat. Pero recoge también una frase difícil de ignorar: «el Ayuntamiento de Elche no dispone de viviendas para ofrecer en régimen de alquiler social».

Casa Fácil: de 240 viviendas, 192 serán para vender

Otra de las grandes actuaciones presentadas por PP y Vox como respuesta al problema residencial es el Plan Casa Fácil. El proyecto prevé levantar 240 viviendas protegidas utilizando cuatro parcelas municipales, pero solo 48 —el 20%— pasarán a PIMESA para destinarlas al alquiler joven. Las otras 192 viviendas, el 80%, se comercializarán en régimen de venta.

Por tanto, hablar genéricamente de «240 viviendas públicas» o de 240 soluciones para jóvenes que necesitan un alquiler puede llevar a una conclusión equivocada. La inmensa mayoría no ampliará el parque municipal de alquiler: acabará en manos particulares mediante compraventa.

El Ayuntamiento aseguró en febrero que las viviendas destinadas a venta podrían situarse, dependiendo de ubicación y tipología, entre 176.000 y 208.000 euros. Los grupos de la oposición cuestionaron esas cifras a partir de la documentación del propio expediente. El PSOE señaló que determinadas viviendas de tres dormitorios del E-27 alcanzarían los 255.000 euros con IVA y sin garaje ni trastero, mientras Compromís llegó a situar algunas tipologías por encima de los 250.000 euros. Europa Press recogió además que PSOE y Compromís cifraban en alrededor de 5,9 millones de euros el beneficio conjunto previsto para las constructoras adjudicatarias, mientras el gobierno defendía que el sistema permite activar suelo municipal manteniendo precios limitados y control público.

La discusión, por tanto, no consiste en si técnicamente esas viviendas tienen o no la consideración administrativa de VPP. La cuestión es qué problema resuelven para una persona que no tiene capacidad de ahorro para una entrada, no puede obtener una hipoteca de 200.000 o 250.000 euros y necesita sencillamente un alquiler que pueda pagar cada mes.

Ser vivienda protegida no convierte automáticamente una vivienda en accesible para cualquier hogar.

Además, la Generalitat ha elevado este verano el módulo máximo de la vivienda protegida de 2.400 a 2.568 euros por metro cuadrado útil, un 7% más. El PSOE ha calculado que la modificación supone más de 15.000 euros adicionales para una VPP de 90 metros cuadrados y ha pedido conocer cómo afectará a las promociones de Casa Fácil.

Las viviendas de alquiler todavía no están disponibles

Sí existen promociones destinadas específicamente al alquiler asequible. La principal es el edificio de 76 viviendas de Travalón, actualmente en construcción. Pero tampoco constituye una solución disponible hoy para quien está buscando casa: PIMESA solicitó en febrero ampliar hasta el 31 de diciembre de 2027 el plazo de ejecución del edificio.

Las otras 48 viviendas de alquiler joven previstas en Casa Fácil tampoco existen todavía. Forman parte de las promociones que deben construirse tras la adjudicación realizada este año.

Es decir, frente a un mercado que está alcanzando máximos históricos ahora, buena parte de la oferta pública de alquiler que anuncia el Ayuntamiento pertenece todavía al futuro.

Un problema medible frente a otro que ni siquiera está desglosado

El contraste resulta difícil de obviar.

Elche sabe cuánto ha subido el alquiler. Un 74% tomando como referencia agosto de 2021 y agosto de 2026 en la serie de Idealista. Sabe que el precio se encuentra en máximos históricos. Sabe que buena parte de sus jóvenes no pueden afrontar una compra y que la propia Oficina Municipal de Vivienda reconoce que el Ayuntamiento no dispone actualmente de parque de vivienda social en alquiler para ofrecer a quienes acuden buscando una solución.

Sin embargo, se ha creado una oficina municipal específica para combatir una ocupación ilegal cuyo volumen exacto en la ciudad ni siquiera se ha hecho público.

No conocemos cuántos de los 159 expedientes son allanamientos de morada.

No conocemos cuántos son usurpaciones.

Lo que sí sabemos, porque lo reconoció el propio concejal responsable, es que la mayoría son impagos de alquiler.

Y precisamente ahí vuelve a aparecer el problema que parecía quedar en segundo plano: el alquiler.

Porque cuando una familia deja de pagar una renta puede haber detrás situaciones muy diferentes y el propietario conserva, por supuesto, su derecho a reclamarla y recuperar la vivienda conforme a la ley. Pero utilizar esos impagos para engordar políticamente la cifra de la “okupación” no explica por qué se están produciendo ni ayuda a comprender un mercado residencial en el que alquilar cuesta hoy muchísimo más que hace cinco años.

La pregunta que queda para el Ayuntamiento no es si debe atender a una persona que sufre una verdadera ocupación ilegal. Naturalmente debe hacerlo dentro de sus competencias.

La pregunta es por qué un problema cuyo tamaño real todavía no conocemos dispone ya de oficina propia, convenio específico y estrategia política mientras que el principal problema residencial que cualquier joven o familia puede comprobar buscando un piso —el precio del alquiler— continúa sin una oferta municipal suficiente capaz de modificar el mercado o proporcionar una alternativa pública inmediata.

En agosto de 2021, alquilar en Elche costaba de media 5,8 euros por metro cuadrado.

En agosto de 2026 cuesta 10,1.

Quizá antes de preguntarse obsesivamente quién puede entrar ilegalmente en una vivienda convenga preguntarse cuántos ilicitanos pueden todavía permitirse entrar legalmente en una.