La Policía Local de Elche clausuró el martes 27 de octubre una campa de estacionamiento de vehículos situada en Torrellano Alto, en el entorno del aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández. Según el balance municipal difundido este miércoles 28, la instalación ocupa 8.000 metros cuadrados y tiene capacidad para albergar hasta 1.000 coches. La cifra describe la capacidad del recinto, no el número de vehículos que se encontraban allí cuando se produjo la intervención.
Esta actuación eleva a cuatro las campas clausuradas en el dispositivo de inspección del Ayuntamiento. Además, el consistorio asegura que ha impedido la apertura de una quinta instalación y que sigue tramitando judicialmente la clausura de una sexta. La capacidad conjunta de las instalaciones afectadas por las distintas actuaciones supera los 5.000 vehículos, de acuerdo con los datos municipales; no debe confundirse con la ocupación simultánea de los aparcamientos.
Torrellano Alto se suma a los expedientes de Saladas y El Altet
La clausura anunciada el 28 de octubre constituye una nueva intervención respecto de las medidas conocidas la semana pasada en Saladas y El Altet. En esas dos pedanías el Ayuntamiento había informado de actuaciones sobre instalaciones que sumaban unos 500 automóviles y una superficie de aproximadamente 10.000 metros cuadrados. Los expedientes se encuentran en situaciones diferentes, por lo que no puede darse por ejecutada una misma medida sobre todos los recintos investigados.
En el entorno del aeropuerto conviven una fuerte demanda de aparcamiento, la actividad de empresas de custodia de vehículos y el uso de terrenos cuyo encaje urbanístico ha generado conflictos con los vecinos. Las medidas municipales pretenden aclarar la situación de los establecimientos y frenar nuevas implantaciones mientras se prepara una regulación específica. Que existan inspecciones o requerimientos no significa que todas las campas examinadas hayan recibido una orden de cierre.
Más de cien recintos inspeccionados y 46 requerimientos
El Ayuntamiento sitúa el inicio de la intensificación de los controles entre abril y mayo. Desde entonces afirma haber inspeccionado más de un centenar de campas, con más de cincuenta actuaciones de la Policía Local. Desde el 4 de junio se han remitido 46 requerimientos de regularización a titulares de estas actividades.
Según el procedimiento descrito por el consistorio, los servicios técnicos y policiales identifican la actividad, a los responsables y las autorizaciones disponibles. Posteriormente pueden requerir una memoria descriptiva y un certificado técnico sobre el cumplimiento de las condiciones exigibles. El plazo general de tres meses al que se refiere la información municipal corresponde a la presentación de esa documentación, no a una autorización automática para continuar operando. La decisión final sobre cada instalación exige examinar el expediente y dar audiencia a sus responsables.
El plan urbanístico que todavía está por aprobar
En paralelo, el Ayuntamiento trabaja en un Plan Especial para establecer dónde y bajo qué condiciones podrán implantarse las campas. El Plan General de 1998 no recoge expresamente este uso de aparcamiento en suelo no urbanizable entre las actividades autorizables mediante declaración de interés comunitario, según explica el consistorio. El nuevo instrumento se encuentra en preparación; no es todavía una regulación aprobada y en vigor.
La intervención en Torrellano Alto deja pendiente conocer detalles relevantes del caso concreto, como la situación administrativa de su titular, el número de vehículos efectivamente estacionados durante el cierre y las medidas de custodia o retirada comunicadas a los clientes. Esos extremos no aparecen precisados en la información contrastada y no se les atribuyen cifras o plazos.
Fuentes: información municipal recogida por Radio Elche-Cadena SER (28 de octubre de 2026) y Alicante Plaza (28 de octubre de 2026). La imagen destacada corresponde al escudo del cuerpo policial y es una imagen institucional de archivo, no una fotografía del operativo.

