Las piedras se retirarán una a una, se tratarán para reducir su porosidad y volverán a integrarse en el entorno de la basílica dentro de las obras de reforma de la plaza del Congreso Eucarístico
Las obras de reurbanización del entorno de Santa María entran en una nueva fase que afectará directamente a la franja de pavimento que rodea la basílica. El Ayuntamiento prevé desmontar la actual acera de piedra con el objetivo de intervenir sobre unas piezas cuya porosidad favorece la absorción del agua de lluvia y las filtraciones hacia la parte inferior del templo.
Las piedras serán retiradas de forma individual para conservarlas y someterlas a un tratamiento antes de su recolocación. La actuación contempla su limpieza y pulido y la aplicación de una protección destinada a reducir su porosidad, de manera que el pavimento mantenga su aspecto y su integración con Santa María, pero ofrezca una mayor resistencia frente al agua.
La intervención cobra especial importancia por la situación del templo. Los estudios realizados durante los últimos años sobre la basílica han detectado diferentes patologías que requieren actuación, entre ellas movimientos en la cimentación y problemas de humedad y filtraciones. Estas últimas no proceden únicamente del exterior de la plaza, ya que el Plan Director también identifica entradas de agua a través de las cubiertas que están deteriorando la sillería.
Los trabajos forman parte de la transformación integral de la plaza del Congreso Eucarístico y su entorno, una actuación presupuestada en 2,9 millones de euros que abarca 5.308 metros cuadrados entre la propia plaza, la plaza del Palau y las calles adyacentes. El proyecto busca unificar pavimentos, eliminar barreras arquitectónicas, renovar iluminación y mobiliario e incrementar la presencia de vegetación en uno de los espacios patrimoniales más importantes de Elche.
La obra avanzará hacia la fachada principal
La siguiente fase llevará los trabajos hacia el espacio situado frente a la fachada principal de Santa María. En esa zona se encuentra otro de los elementos que obliga a extremar las precauciones: los mosaicos realizados por Sixto Marco, que serán retirados provisionalmente durante la ejecución de las obras para evitar que puedan sufrir daños y posteriormente volverán a integrarse en el entorno.
La reforma está modificando progresivamente la imagen de todo el entorno de Santa María después de décadas con diferentes pavimentos, desniveles y actuaciones superpuestas. El proyecto prevé además una nueva pavimentación en piedra natural, zonas de sombra, nueva iluminación y una lámina de agua frente a la Puerta del Órgano.
La intervención sobre la acera del propio templo añade ahora un componente de conservación patrimonial a una actuación que hasta el momento se había centrado principalmente en la renovación urbana de la plaza.

