Los socialistas reclaman participación en la preparación de una contrata de más de 400 millones y advierten de que el servicio provisional a las partidas rurales termina el 31 de diciembre
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El calendario para renovar el transporte público de Elche vuelve a colocarse en el centro del debate municipal. El PSOE ha reclamado al gobierno de PP y Vox que abra la preparación de la nueva concesión del autobús a usuarios, trabajadores, vecinos, empresas especializadas y grupos políticos y ha advertido, además, de la situación específica del servicio que actualmente conecta la ciudad con las pedanías.
El portavoz socialista, Héctor Díez, sostiene que el contrato mediante el que se presta actualmente el transporte a las partidas rurales termina el próximo 31 de diciembre y que, por su carácter provisional, no dispone de posibilidad de una nueva prórroga. La advertencia adquiere especial relevancia mientras el Ayuntamiento continúa preparando la futura concesión que deberá integrar en un mismo modelo las líneas urbanas y las conexiones con el Camp d’Elx.
La futura contrata es uno de los mayores procedimientos de contratación previstos por el Ayuntamiento. El anuncio previo publicado para la concesión establece un valor estimado de 400.446.704,57 euros y contempla la prestación del servicio público de transporte urbano de autobús para todo el término municipal. A 22 de septiembre, sin embargo, el procedimiento principal continúa figurando públicamente como anuncio previo, sin plazo de presentación de ofertas ni adjudicatario.
Un trabajo técnico de cinco meses
El Ayuntamiento formalizó el 16 de septiembre la contratación de la asistencia técnica encargada de redactar el proyecto de prestación del servicio y el estudio de viabilidad económica de la futura concesión.
El expediente, adjudicado por 123.957,02 euros sin IVA a la UTE formada por CPS Infraestructuras Movilidad y Medio Ambiente e Ingeniería y Estudios Mediterráneo, establece un plazo de ejecución de cinco meses. La adjudicación se produjo el 29 de julio tras recibir siete ofertas.
Para el PSOE, esos tiempos obligan al gobierno municipal a aclarar cómo pretende gestionar la transición entre los contratos actuales y la futura concesión. Díez reclama además que la elaboración del nuevo servicio no se limite a los procedimientos formales exigidos por la contratación pública.
El portavoz socialista ha pedido que se recupere la Mesa de la Movilidad, que según su grupo no se reúne desde hace más de tres años, y que trabajadores, usuarios, asociaciones vecinales, empresas del sector y grupos políticos puedan participar en la definición de una concesión que previsiblemente condicionará durante una década el transporte público de Elche.
La continuidad del servicio, la principal incógnita
La cuestión especialmente sensible es qué ocurrirá con las líneas de pedanías si llega el 31 de diciembre sin estar preparada la nueva concesión.
La red municipal actualmente da servicio a buena parte del Camp d’Elx mediante las líneas R4 a R12, con conexiones a Matola, Algoda, Algorós, Derramador, La Hoya, La Marina, Las Bayas, Perleta, Valverde, Balsares, El Altet, Arenales del Sol, Torrellano, Maitino o el aeropuerto, entre otros puntos.
El servicio ha experimentado además un fuerte crecimiento. Entre enero y abril de este año las líneas de pedanías registraron 541.209 viajeros, un 74% más que en el mismo periodo de 2025, según los datos difundidos por el Ayuntamiento.
La advertencia sobre la imposibilidad de prolongar nuevamente el contrato de pedanías procede en este momento del PSOE. El gobierno municipal tendrá que concretar qué instrumento jurídico y operativo utilizará para garantizar la continuidad del servicio si la nueva concesión no está adjudicada y en funcionamiento antes de finalizar el año.
El debate se produce cuando la renovación del autobús ya ha entrado en una carrera administrativa contra el calendario: el futuro modelo supera los 400 millones de euros, debe integrar ciudad y pedanías y todavía tiene pendiente buena parte de su tramitación.

