El Ayuntamiento reconoce que mantiene conversaciones y que serían necesarias mejoras en infraestructuras, aunque todavía no existe una candidatura formal y el procedimiento inicialmente fijado por el Comité Internacional ya había cerrado sus plazos
Elche empieza a mirar hacia 2034. El Ayuntamiento estudia la posibilidad de presentar la ciudad como candidata a organizar los Juegos Mediterráneos, una operación que, de avanzar, trascendería ampliamente el ámbito deportivo por sus implicaciones económicas, urbanas, de movilidad y de inversión en infraestructuras.
El concejal de Deportes, José Antonio Román, ha confirmado que el consistorio mantiene conversaciones para explorar esta posibilidad y que representantes municipales han viajado recientemente a Tarento, en Italia, sede de los Juegos Mediterráneos de 2026, para conocer de primera mano el funcionamiento de la organización.
«Estamos en conversaciones para poder albergarlos. Sería en 2034», explicó Román en TeleElx.
El edil sostiene que Elche dispone actualmente de instalaciones deportivas de primer nivel, aunque admite que una candidatura de estas características requeriría mejoras en diferentes infraestructuras.
Por ahora, sin embargo, hay que hablar de una posibilidad en estudio y no de una candidatura oficial. El propio proceso obliga además a contar previamente con el respaldo del Comité Olímpico Español antes de poder concurrir formalmente ante el Comité Internacional de los Juegos Mediterráneos.
Un calendario que plantea preguntas
Precisamente ahí aparece una de las principales incógnitas.
El Comité Internacional de los Juegos Mediterráneos —CIJM— abrió oficialmente en diciembre de 2025 el procedimiento para elegir la sede de la edición de 2034. El calendario fijaba el 31 de enero de 2026 como fecha límite para manifestar interés y el 31 de mayo para presentar el dossier completo de candidatura. La elección de la ciudad anfitriona estaba inicialmente prevista para la Asamblea General del organismo del 20 de agosto en Tarento.
Esa Asamblea se celebró efectivamente el 20 de agosto, pero la información oficial publicada posteriormente por el CIJM se centró en la elección de su nuevo presidente y comité ejecutivo y no anunció públicamente la designación de una ciudad para los Juegos de 2034.
Elche deberá aclarar, por tanto, si el procedimiento ha sido modificado, reabierto o prorrogado, o bajo qué fórmula podría incorporarse ahora a la carrera.
La única manifestación de interés que el CIJM había hecho pública expresamente durante la apertura del proceso fue la de Split, en Croacia, comunicada ya a finales de 2025.
Mucho más que deporte
Una eventual candidatura obligaría a diseñar un proyecto global de ciudad.
Además de las instalaciones donde se desarrollarían las competiciones, unos Juegos Mediterráneos requieren planificación de movilidad, alojamiento de deportistas y delegaciones, seguridad, servicios sanitarios, transporte interno, espacios de entrenamiento y capacidad hotelera, junto con garantías económicas de las diferentes administraciones.
El procedimiento internacional exige además que el dossier de candidatura incluya compromisos y garantías de las autoridades públicas implicadas.
La iniciativa llega después de que Elche haya desarrollado durante 2026 su programación como Capital Mediterránea del Deporte, reconocimiento que el gobierno municipal pretende aprovechar para reforzar la proyección exterior de la ciudad.
Antes de hablar de candidatura en firme, sin embargo, quedan preguntas importantes por resolver: qué instalaciones deberían reformarse, cuánto costaría la operación, qué administraciones tendrían que participar en la financiación y, sobre todo, cuál es actualmente el procedimiento real para optar a los Juegos de 2034.
El viaje a Tarento y las conversaciones reconocidas por el Ayuntamiento son el primer movimiento. La siguiente fase deberá aclarar si ese interés puede convertirse jurídicamente en una candidatura.

