El Ayuntamiento concedió permisos para 32 viviendas el 3 de septiembre y otras ocho la semana siguiente, mientras sigue pendiente la regulación anunciada para proteger determinados ejes comerciales.
La transformación de locales comerciales en viviendas continúa ganando terreno en Elche y empieza a alcanzar calles que tradicionalmente han concentrado actividad comercial.
En apenas dos semanas, el Ayuntamiento ha autorizado la creación de 40 nuevas viviendas en plantas bajas. La primera Junta de Gobierno de septiembre concedió permisos para 32 y la reunión de la semana siguiente añadió otras ocho.
La cifra necesita un matiz: agosto tuvo una actividad reducida de la Junta de Gobierno y parte de los expedientes se habían acumulado durante ese periodo. Por tanto, no puede extrapolarse como un ritmo habitual de veinte nuevas viviendas semanales. Aun así, el volumen confirma la expansión de un fenómeno que ya venía creciendo durante los últimos años.
Las últimas autorizaciones se reparten por numerosos barrios: El Raval, El Pla, Carrús, Altabix, El Toscar y Porfirio Pascual, entre otros.
Uno de los casos más llamativos aparece en la calle Felip Pedrell, en El Toscar, donde ocho locales de los números 5, 7 y 11 pasarán a albergar ocho viviendas. También aparecen nuevas autorizaciones en Poeta Miguel Hernández, Francisco Tomás y Valiente, Travessia del Vinalopó, Capitán Gaspar Ortiz, Capitán Alfonso Vives y Enrique Pire García.
En esta última calle se transformará, por ejemplo, el antiguo establecimiento de Helados Arli, cerrado desde hace años.
De 75 viviendas a 173 en dos años
Los datos municipales muestran que no se trata de un fenómeno puntual.
En 2023 se aprobaron 59 licencias de cambio de uso que generaron 75 viviendas. En 2024 fueron 128 expedientes y 168 viviendas; y en 2025 se alcanzaron las 151 licencias para crear 173 viviendas.
Es decir, el número anual de viviendas obtenidas mediante la conversión de bajos comerciales se ha más que duplicado en apenas dos años.
El Ayuntamiento ha defendido este tipo de actuaciones como una vía para incrementar la oferta residencial, especialmente mediante el aprovechamiento de locales que llevan años cerrados. El propio consistorio señalaba ya en 2025 que El Pla-Sector V y Carrús concentraban buena parte de las solicitudes y que la tendencia se había extendido también a Torrellano, El Altet, La Hoya, La Marina y Arenales del Sol.
El debate llega a las calles comerciales
La cuestión cambia de dimensión cuando los cambios de uso alcanzan calles donde los bajos siguen teniendo una función comercial.
El gobierno municipal anunció anteriormente su intención de desarrollar una regulación para proteger determinados ejes comerciales y evitar que una concentración excesiva de viviendas o trasteros en planta baja altere la actividad económica de esas calles.
Esa regulación todavía no se ha materializado, mientras continúan concediéndose nuevas licencias. Según Alicante Plaza, el PSOE pretende llevar el asunto al próximo pleno y reclamar que la normativa se tramite durante 2026.
El debate enfrenta así dos necesidades urbanas: por un lado, crear vivienda en una ciudad donde la oferta resulta insuficiente; por otro, conservar locales disponibles para comercio, servicios y actividad económica en los barrios.
Las 40 nuevas viviendas autorizadas durante estas dos últimas semanas muestran que esa transformación continúa avanzando mientras Elche decide dónde debe establecer el límite.

