Otras 27 viviendas y el Centro Cívico del Llano de San José dan otro paso para tener por fin agua potable

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El Ayuntamiento aprueba una segunda fase de 509.149 euros para extender casi un kilómetro la red de abastecimiento en una zona del Camp d’Elx donde todavía existen hogares sin acceso ordinario al agua potable.

Veintisiete viviendas más y el Centro Cívico del Llano de San José están un paso más cerca de disponer de agua potable de la red municipal. La Junta de Gobierno Local ha aprobado la segunda fase del proyecto de abastecimiento de esta partida rural, con una inversión prevista de 509.149 euros, IVA incluido, y un plazo de ejecución de cinco meses.

La actuación contempla la instalación de 973 metros de nuevas conducciones en los caminos de la Casilla Alta y Sevilla y en una calle próxima, partiendo desde la vía de servicio de la N-340 entre Elche y Crevillent. También se colocarán cinco hidrantes, dos puntos de toma de muestras para controlar la calidad del agua, once válvulas y un contador electromagnético que será asumido directamente por Aigües d’Elx.

El siguiente paso será que el Consejo de Administración de Aigües d’Elx apruebe la licitación y pueda publicarse el contrato. Solo después comenzará a correr el plazo efectivo de ejecución de las obras.

Agua potable, todavía pendiente en parte del Camp d’Elx

La importancia de la actuación va bastante más allá de sus 973 metros de tubería. En pleno 2026, todavía existen viviendas dentro del término municipal de Elche que no disponen de abastecimiento ordinario de agua potable, una desigualdad entre casco urbano y partidas rurales que el propio Ayuntamiento reconoció al iniciar las obras de la primera fase en enero.

Aquella primera intervención permitió avanzar en el suministro para 50 parcelas urbanas y 15 naves industriales. El consistorio situó entonces el proyecto dentro de un plan más amplio para extender el abastecimiento por el Camp d’Elx, con una inversión global estimada de 5,4 millones de euros para alcanzar 541 viviendas.

El objetivo municipal es continuar posteriormente hacia otras zonas como Matola, Algoda, Puçol y la carretera de León, ampliando progresivamente una red que históricamente no ha llegado en igualdad de condiciones a todo el término municipal.

Veintisiete hogares que dejan de ser una cifra

El proyecto puede parecer pequeño si se compara con las grandes inversiones hidráulicas del municipio, pero su impacto es muy distinto cuando se observa vivienda por vivienda. Para las 27 familias que podrán incorporarse a la red, la actuación significa disponer de un servicio básico que en la ciudad se da por hecho.

La obra incorpora además hidrantes destinados a mejorar la protección frente a incendios y puntos específicos de control de calidad del agua, por lo que no se limita únicamente a extender tuberías.

La segunda fase vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que merece seguimiento: cuántas viviendas del Camp d’Elx continúan todavía sin acceso a la red municipal de agua potable y cuánto tiempo será necesario para completar realmente el abastecimiento previsto.

Cada nueva ampliación reduce esa brecha, pero al mismo tiempo recuerda que una parte de la población ilicitana sigue esperando en 2026 por un servicio básico que en el casco urbano lleva décadas normalizado.