La Junta de Gobierno aprueba el proyecto de urbanización de un sector bloqueado durante décadas, aunque el inicio de las obras depende todavía de culminar la reparcelación.
El desarrollo del sector E-18, frente al polideportivo de Palmerales y junto al Hospital General, ha dado uno de sus pasos administrativos más importantes después de décadas de intentos. La Junta de Gobierno Local ha aprobado el proyecto de urbanización del ámbito, previsto para albergar 126 viviendas adosadas de baja densidad.
La aprobación no significa que comiencen inmediatamente a construirse las viviendas. Lo que queda autorizado es el proyecto que permitirá urbanizar los terrenos —viales, servicios, zonas verdes y demás infraestructuras—, mientras los promotores terminan de tramitar la reparcelación. Urbanismo asegura que ese procedimiento se encuentra ya en sus últimos flecos y apunta a que, si no aparecen nuevas dificultades, las primeras obras podrían comenzar antes de finalizar 2026.
El ámbito ocupa 74.550 metros cuadrados al sureste de la ciudad. Limita al norte con la antigua Circunvalación Sur y el entorno de Palmerales, al sur con la Ronda Rey Felipe VI y a ambos lados con los sectores E-16 y E-17, junto al Camino Viejo de Santa Pola.
El proyecto contempla 126 viviendas adosadas en parcelas de un mínimo de 250 metros cuadrados, con 20.076 metros cuadrados de edificabilidad residencial, 7.352 metros cuadrados de zonas verdes y cerca de 1.600 metros destinados a equipamiento educativo y cultural.
Un sector que lleva décadas sobre el plano
El interés del E-18 no está únicamente en el número de viviendas. Es uno de esos ámbitos urbanísticos de Elche que acumulan décadas de intentos sin llegar a materializarse.
La actual reparcelación recuperó su tramitación en 2020 después de anteriores iniciativas que no llegaron a culminar. En mayo de este año, el Ayuntamiento sacó a exposición pública el proyecto de urbanización durante veinte días como paso previo a la aprobación que ahora acaba de producirse.
Urbanismo sostiene que el desarrollo permitirá completar esta parte del borde sur de la ciudad y ampliar la oferta residencial en un momento marcado por la falta de vivienda.
Sin embargo, el modelo elegido también merece atención. Las 126 viviendas previstas corresponden a residencial de baja densidad, con parcelas mínimas de 250 metros, un formato muy diferente de los desarrollos de vivienda colectiva que permitirían concentrar un mayor número de hogares sobre la misma superficie.
El E-18 añadirá vivienda, pero también muestra qué tipo de crecimiento urbano está tomando forma en algunos de los sectores pendientes del PGOU.
Urbanizar primero, construir después
La próxima fecha clave será la aprobación definitiva de la reparcelación.
Solo entonces podrá completarse el reparto de parcelas, cargas y aprovechamientos entre los propietarios y avanzar hacia el inicio efectivo de las obras de urbanización. Después llegará la promoción y construcción de las viviendas.
Por eso, si las máquinas entran antes de Navidad, lo que comenzará será la transformación del suelo, no la edificación simultánea de los 126 hogares.
Tras décadas sobre los planos, el E-18 está más cerca que nunca de convertirse en una nueva pieza de ciudad. Pero todavía queda un último tramo administrativo antes de que ese cambio pueda verse sobre el terreno.

