El fútbol federado aparece asociado a una mayor implicación de los adolescentes en las apuestas, según una investigación con participación de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche. El trabajo, realizado junto a las universidades de Vigo e Internacional de Valencia y difundido este lunes 2 de noviembre por la UMH, plantea incorporar la prevención del juego con dinero a la actividad cotidiana de los clubes, las federaciones y las escuelas de fútbol. Los autores advierten expresamente de que los resultados no prueban que practicar este deporte cause problemas de apuestas.
728 estudiantes de entre 12 y 17 años
Los investigadores analizaron las respuestas de 728 estudiantes de Secundaria de Galicia, de entre 12 y 17 años. Los datos, recogidos entre enero y marzo de 2025, permitieron comparar a quienes no participaban en deporte federado, a quienes jugaban al fútbol federado y a quienes estaban federados en otras disciplinas, como baloncesto, natación, voleibol, balonmano o atletismo. La muestra no se obtuvo en Elche y, por tanto, sus resultados no deben presentarse como una medición de los equipos juveniles ilicitanos.
En esa comparación, el grupo de fútbol federado registró niveles superiores de intención de apostar, frecuencia de juego y puntuaciones relacionadas con el juego problemático. También mostró motivaciones más intensas y una percepción menor del riesgo. En cambio, el estudio no detectó diferencias estadísticamente significativas entre quienes practicaban otros deportes federados y quienes no estaban federados.
Qué papel puede tener el entorno futbolístico
Los autores consideran que la exposición habitual a contenidos de apuestas en retransmisiones, redes sociales y conversaciones entre compañeros puede contribuir a normalizar estas prácticas entre menores. La hipótesis se refiere al contexto social y comercial que rodea al fútbol, no a una supuesta característica negativa de los niños y niñas que lo practican.
El profesor de Psicología Social de la UMH Daniel Lloret Irles y el investigador Víctor Cabrera Perona firman el trabajo junto a Manuel Isorna Folgar, de la Universidad de Vigo, y Víctor José Villanueva Blasco, de la Universidad Internacional de Valencia. La investigación fue publicada en la revista científica International Gambling Studies el 11 de septiembre de 2026 y ha sido divulgada hoy por la UMH.
Prevención también en los clubes y escuelas
La principal recomendación es que las acciones preventivas no se limiten a las aulas. Los autores proponen implicar a entrenadores, familias, entidades deportivas y federaciones en la identificación de riesgos, la educación sobre las probabilidades reales de ganar dinero y la reducción de la presión social que puede rodear las apuestas. Apostar con dinero está prohibido para menores de 18 años en España.
El estudio es observacional y encuentra asociaciones, no una relación de causa y efecto: otros factores familiares, sociales o personales podrían influir en las diferencias observadas. Tampoco demuestra que federarse en fútbol convierta automáticamente a un adolescente en apostador. Su utilidad reside en orientar medidas de prevención sin cuestionar los beneficios físicos y sociales de la actividad deportiva.
Fuentes: comunicado de la Universidad Miguel Hernández, 2 de noviembre de 2026; artículo científico original en International Gambling Studies.
Imagen de archivo: campus de la Universidad Miguel Hernández de Elche, fotografía tomada en mayo de 2009 por Josecarlosdiez, vía Wikimedia Commons, bajo licencia CC BY-SA 4.0. No es una fotografía de los estudiantes encuestados ni del trabajo de campo realizado en Galicia.

