Emergencias contabiliza 14 actuaciones en el Bajo Segura de las 30 registradas en la provincia desde el miércoles. Los problemas más habituales han sido achiques, filtraciones de agua, incidencias de circulación y daños materiales.
La Vega Baja ha sido la comarca de la provincia de Alicante con mayor número de incidencias relacionadas con las lluvias durante el episodio de inestabilidad de los últimos días. El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat contabilizaba hasta las 10:30 horas de este sábado 14 actuaciones en el Bajo Segura, prácticamente la mitad de las 30 gestionadas en el conjunto provincial desde la noche del miércoles.
La situación meteorológica ha ido perdiendo intensidad y el aviso que permanece vigente en AEMET es ya amarillo, después de que durante la mañana algunas zonas del litoral alicantino llegaran a encontrarse bajo nivel naranja. La rebaja del riesgo no borra, sin embargo, los problemas acumulados durante un episodio que ha vuelto a demostrar la vulnerabilidad de la Vega Baja ante precipitaciones concentradas en periodos cortos.
Según Emergencias, las intervenciones más habituales han estado relacionadas con vaciados de agua y filtraciones, problemas de circulación y daños materiales. La Generalitat no ha facilitado por el momento un desglose completo que permita conocer qué municipios de la comarca concentran cada una de esas 14 incidencias, por lo que no resulta posible atribuirlas con rigor a localidades concretas.
La comarca con más actuaciones de toda la provincia
La Vega Baja supera incluso a la Marina Alta en número de emergencias atendidas. Esta última suma 13 actuaciones, pese a que ha sido allí donde se han registrado algunos de los mayores acumulados de precipitación, con más de 80 litros por metro cuadrado en Xàbia y registros superiores a los 60 en Ondara y Dénia.
La comparación vuelve a poner de manifiesto que la cantidad total de lluvia no es el único factor que determina los daños. En una comarca extremadamente llana, atravesada por el Segura, ramblas, azarbes y una extensa red de drenaje agrícola, precipitaciones inferiores a las registradas en otros puntos pueden generar rápidamente problemas de evacuación, circulación o acumulación de agua.
El propio Ayuntamiento de Orihuela recuerda en su información ambiental que buena parte de la Vega Baja constituye una gran llanura de inundación, con pendientes extremadamente reducidas, y que el tramo bajo del Segura presenta una capacidad limitada ante grandes avenidas.
Varios días pendientes de las tormentas
La comarca llega además a este sábado después de varios días bajo avisos meteorológicos. El pasado miércoles, ante la alerta naranja, el Ayuntamiento de Orihuela llegó a suspender las clases en Orihuela Costa, los mercados y las actividades municipales al aire libre como medida preventiva.
Durante estos días, los cambios de nivel de los avisos han sido frecuentes debido al carácter extremadamente irregular de las tormentas. AEMET ha señalado que los chubascos registrados en la provincia han sido muy focalizados, pero capaces de alcanzar una intensidad muy fuerte en periodos breves.
Esta característica es especialmente relevante en la Vega Baja. Un núcleo tormentoso puede descargar con fuerza sobre una zona concreta mientras municipios cercanos reciben cantidades mucho menores, dificultando tanto la previsión de los puntos afectados como la adopción de medidas uniformes para toda la comarca.
El aviso baja, pero el balance deja de nuevo a la Vega Baja en primer plano
La rebaja del aviso a amarillo permite afrontar las próximas horas con un escenario menos adverso que el vivido durante la mañana. AEMET mantiene, no obstante, el seguimiento del episodio y actualiza sus avisos conforme cambia la previsión. Su sistema Meteoalerta está diseñado precisamente para mantener información continuada mientras los fenómenos adversos siguen en evolución.
El balance provisional deja un dato especialmente significativo: 14 de las 30 incidencias atendidas en toda la provincia se han producido en la Vega Baja.
No se trata de daños catastróficos ni existe hasta el momento constancia de una afectación grave generalizada, pero la comarca vuelve a aparecer como uno de los territorios donde la lluvia genera problemas con mayor facilidad.
El episodio llega, además, en pleno debate sobre las infraestructuras pendientes para reducir el riesgo de inundación en el Bajo Segura. Siete años después de la DANA de 2019, grandes actuaciones como la presa de Tabala, la laminación de las avenidas procedentes de la rambla de Abanilla o distintas soluciones para mejorar la evacuación del agua continúan en diferentes fases administrativas.
Las lluvias de esta semana no son comparables con aquella catástrofe, pero las 14 incidencias registradas en la Vega Baja vuelven a recordar que la gestión del agua y la prevención frente a inundaciones siguen siendo una cuestión estructural para la comarca, incluso durante episodios mucho menos extremos.

