La finca El Pantanet ha vuelto a registrar una importante mortandad de peces después de que aguas sin depurar hayan alcanzado el río Vinalopó tras las últimas lluvias. El nuevo episodio se suma a los problemas ambientales que viene sufriendo este espacio situado entre los parques naturales de las Salinas de Santa Pola y El Hondo, donde durante este verano se han retirado grandes cantidades de carpas y mújoles muertos.
Según ha informado TeleElx a partir del testimonio de los responsables de la finca, las precipitaciones provocaron la obstrucción de varias canalizaciones y la llegada de aguas negras al cauce. Los guardas detectaron el vertido por el fuerte olor y el color marrón del agua y alertaron de la situación. Técnicos de Medio Ambiente y agentes vinculados al Parque Natural de El Hondo acudieron posteriormente a inspeccionar la zona.
La revisión permitió localizar dos puntos desde los que llegaba el agua contaminada: uno en el entorno del puente de Barrachina y otro procedente de un colector situado junto a la carretera de La Marina. En el punto en el que se había producido la obstrucción se instaló un bypass para conducir el agua hasta otra alcantarilla situada metros más abajo y reducir el impacto del vertido.
El episodio ha provocado una nueva mortandad de carpas y mújoles. Fran Hidalgo, guarda de El Pantanet, cifra en alrededor de 200.000 kilos los peces muertos retirados durante este verano, una cantidad que incluye los distintos episodios registrados en los últimos meses. La actuación de los guardas permitió, al menos, evitar que las aguas contaminadas alcanzaran los principales embalses existentes dentro de la finca.
El Pantanet ya había sufrido durante el verano otros episodios de mortandad relacionados con el deterioro de las condiciones del agua. Sus responsables han reclamado en distintas ocasiones medidas que permitan garantizar un caudal suficiente y preservar un humedal que constituye un espacio de conexión entre dos de las principales zonas húmedas protegidas del sur de la provincia.
El nuevo vertido vuelve a poner el foco sobre el estado de las infraestructuras de saneamiento y los efectos que los episodios de lluvia pueden tener aguas abajo del Vinalopó. Por el momento queda por concretar oficialmente qué instalación originó el vertido, durante cuánto tiempo se produjo y qué responsabilidades existen sobre el mantenimiento de las canalizaciones afectadas.

