Un equipo científico vinculado a la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital General Universitario de Elche, la Fundación Fisabio, la Universidad Miguel Hernández y el CIBER de Enfermedades Infecciosas ha identificado una asociación entre el subtipo VPH68a del virus del papiloma humano y lesiones anales de alto grado, consideradas precursoras del cáncer anal, en personas con VIH.
La investigación ha analizado 200 personas con VIH que presentaban alteraciones en una citología anal. Entre los participantes, el VPH68 se detectó en el 28,5 %, una proporción superior a la del VPH16, presente en el 24,5 %. En 50 personas se confirmaron mediante biopsia lesiones anales de alto grado.
La importancia de distinguir entre subtipos
El trabajo no se limita a identificar la presencia del VPH68: sus autores han diferenciado mediante técnicas de secuenciación los subtipos VPH68a y VPH68b. Los análisis encontraron una asociación significativa entre el primero y las lesiones de alto grado, particularmente al examinar participantes en los que no se detectó VPH16. También se observó una mayor actividad de los genes virales E6 y E7 en determinadas muestras, un resultado que puede ayudar a orientar nuevas investigaciones.
El hallazgo abre la puerta a estudiar si convendría incorporar la identificación de este subtipo a futuras estrategias de cribado dirigidas a poblaciones de mayor riesgo. Los investigadores también plantean evaluar su relevancia para el desarrollo futuro de vacunas.
Los resultados no demuestran que el VPH68a cause por sí mismo cáncer anal, ni permiten extrapolar la frecuencia del virus observada en este grupo a la población general. Se trata de una asociación identificada en una muestra clínica específica que deberá confirmarse con nuevas investigaciones antes de traducirse en cambios de las recomendaciones sanitarias.
La Fundación Fisabio difundió los resultados el 16 de octubre. El trabajo científico había sido publicado anteriormente en la revista Communications Medicine, y pone de relieve la colaboración entre equipos de investigación biomédica y profesionales sanitarios vinculados a Elche.
Fuentes: Fundación Fisabio y investigación científica original.

