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Pikolinos, Actiu y Rolser advierten en Elche de las dificultades reales para defender un diseño frente a las copias

Pikolinos relata las dificultades para hacer efectiva una sentencia favorable ante las copias, mientras Actiu y Rolser explican los problemas de protección de diseños en el congreso celebrado en Elche.

Vista real de la sede corporativa de Actiu en Castalla, empresa representada en el III Congreso Internacional de Diseño de Elche
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Registrar un diseño industrial no siempre equivale a poder defenderlo con éxito cuando aparece una imitación. Esa diferencia entre disponer de un derecho y hacerlo efectivo ha marcado una de las mesas del III Congreso Internacional de Diseño, celebrado en el Colegio de Abogados de Elche. Representantes de Pikolinos, Actiu y Rolser han trasladado a los profesionales jurídicos las dificultades que encuentran para proteger sus creaciones, especialmente cuando los fabricantes o vendedores se encuentran fuera de la Unión Europea.

El debate, celebrado bajo el título «Buenas prácticas empresariales en la protección del Diseño», reunió a Carlos García, director legal de Pikolinos; José Luis Segura, responsable jurídico de Actiu, y Antonia Pizarro, del departamento de calidad de Rolser. El encuentro permitió pasar de los conceptos legales a problemas que afectan a empresas de calzado, mobiliario y productos de consumo: qué merece la pena registrar, cómo afrontar una copia y qué sucede si ganar un pleito no se traduce en recuperar el daño económico.

El ejemplo de Pikolinos: una sentencia favorable que no garantiza cobrar

La compañía de calzado con sede en Elche expuso una experiencia concreta. Según relató García durante la mesa, en una feria celebrada en Italia en 2022 detectaron un producto que consideraban idéntico a uno de sus modelos. La empresa emprendió acciones ante los tribunales de Alicante y consiguió una resolución favorable, pero las dificultades de ejecución frente a una mercantil situada fuera de la Unión Europea impidieron obtener la compensación económica pretendida. Una victoria judicial, por tanto, no supuso en este caso un resarcimiento efectivo.

El representante de Pikolinos también mencionó nuevos conflictos posteriores y la dificultad añadida que plantean los canales de venta internacional por internet. Es importante distinguir las situaciones: una denuncia de posible copia no equivale por sí misma a una infracción declarada por sentencia, y los procedimientos todavía abiertos no deben presentarse como resueltos.

Actiu y Rolser ponen el foco en las decisiones previas al lanzamiento

La discusión también se centró en el momento de proteger una creación. En el caso de Rolser, Antonia Pizarro defendió integrar la protección jurídica desde el propio proceso de desarrollo y antes de difundir nuevos productos. La empresa recibió además un reconocimiento durante el congreso por su trabajo en esta materia.

Por parte de Actiu, José Luis Segura abordó las dificultades que aparecen cuando una compañía mejora sucesivamente un diseño ya conocido. La evolución de un producto puede originar discusiones sobre qué parte constituye una novedad protegible y cómo influyen los modelos registrados con anterioridad, incluso si son del mismo fabricante. La innovación cotidiana no consiste siempre en empezar desde cero.

Estas experiencias apuntan a un problema compartido, aunque las estrategias empresariales no sean idénticas: decidir qué diseños tienen valor comercial suficiente para justificar una protección específica y prever los costes y las pruebas necesarias si aparece una imitación. No existe una garantía automática de que cada registro dé lugar a una indemnización, ni de que todas las disputas deban terminar en los tribunales.

Por qué importa al calzado ilicitano

Para el sector del calzado de Elche, el debate tiene una dimensión económica directa. Diseñar modelos, desarrollar prototipos, elegir materiales y lanzar colecciones exige inversión antes de que un producto llegue al escaparate. Cuando una firma considera que sus creaciones han sido reproducidas sin autorización, la disputa jurídica llega después de ese gasto inicial y puede implicar procedimientos largos, costes de representación y actuaciones en distintos mercados.

La protección del diseño tampoco puede confundirse con la de una marca comercial. Son figuras con requisitos y alcances diferentes, y la elección de una u otra depende del elemento que quiera protegerse. Durante el congreso se recordó igualmente que el diseño registrado tiene una duración máxima de protección determinada, mientras que una marca puede mantenerse bajo otras condiciones. Para las pequeñas y medianas empresas, conocer esas diferencias forma parte de su planificación, no es solo una cuestión reservada a grandes compañías.

El encuentro se celebró en Elche con la participación de especialistas y profesionales de firmas vinculadas a la provincia, dentro de un programa más amplio dedicado al diseño, la propiedad intelectual y los retos de la inteligencia artificial. La novedad respecto al anuncio previo del congreso son las experiencias y problemas concretos expuestos por las empresas, que permiten valorar con mayor precisión las limitaciones de la protección formal de los productos.

Fuentes: crónica del congreso publicada por Alicante Plaza el 23/10/2026, con las intervenciones de los participantes; programa del III Congreso Internacional de Diseño de la Cámara de Comercio de Alicante. La fotografía destacada es una imagen real de archivo de la sede de Actiu en Castalla (2010), empresa participante; no muestra la celebración del congreso. Imagen publicada por Actiu en Wikimedia Commons bajo licencia CC BY-SA 4.0; sin alteraciones.