Desde este sábado 24 de octubre de 2026 rigen en España nuevas obligaciones para proteger a las personas que trabajan con materiales que contienen amianto. El Real Decreto 847/2026, publicado el viernes en el Boletín Oficial del Estado, sustituye la normativa de 2006, reduce el límite permitido de exposición a fibras de amianto y refuerza las exigencias de identificación, retirada y protección. Sus reglas se aplican también a las empresas y personas trabajadoras de Elche y su entorno que intervengan en las actividades afectadas.
El cambio alcanza a tareas de demolición, mantenimiento y rehabilitación de edificios, retirada de cubiertas y otros elementos con amianto, así como al transporte y tratamiento de determinados residuos. No es una prohibición nueva de todos los edificios antiguos ni una orden para desmontar indiscriminadamente materiales existentes: regula cómo deben evaluarse y ejecutarse los trabajos cuando existe riesgo de exposición.
Diez veces menos concentración máxima de fibras
La principal modificación se encuentra en el valor límite ambiental de exposición diaria. La concentración máxima pasa de 0,1 a 0,01 fibras por centímetro cúbico de aire, calculada como promedio ponderado de una jornada de ocho horas. Es una reducción a una décima parte del límite que establecía el Real Decreto 396/2006.
El texto exige medir la exposición personal de los trabajadores, efectuar evaluaciones por profesionales cualificados y repetir los controles cuando cambien de forma sustancial las condiciones de trabajo. Si se supera el límite o aparece material con amianto que no había sido identificado y se liberan fibras, deben paralizarse inmediatamente las tareas en la zona afectada hasta adoptar y comprobar medidas eficaces de protección.
Localizar el amianto antes de iniciar determinadas obras
Antes de efectuar trabajos de demolición, mantenimiento o rehabilitación en locales construidos antes de que se prohibiera el uso de amianto en España, las empresas deberán adoptar medidas para identificar los materiales que puedan contenerlo. La información disponible de propietarios, registros y otras fuentes será relevante para determinar el alcance de esa comprobación.
La nueva regulación da prioridad a la retirada ordenada y segura de los materiales con amianto y su sustitución por alternativas no peligrosas frente a otras formas de manipularlos. También refuerza el control de los procedimientos, la formación práctica y teórica y las medidas de protección respiratoria, incluidas pruebas de ajuste de los equipos cuando corresponda.
En una ciudad con un importante parque de edificios, naves y locales comerciales, estas obligaciones tienen consecuencias directas para empresas de construcción, mantenimiento, reformas y gestión de residuos. Eso no implica que exista una nueva inspección específica anunciada en Elche: se trata de una norma estatal de aplicación general.
Tiempo de aseo dentro de la jornada y ropa que no puede llevarse a casa
Entre las garantías laborales, el artículo 9 establece que quienes estén expuestos dispondrán, dentro de su jornada, de un mínimo de diez minutos para asearse antes de cada comida y otros diez minutos antes de abandonar el trabajo. La empresa debe garantizar la descontaminación y hacerse cargo del lavado de la ropa de trabajo, que no puede trasladarse al domicilio del empleado para limpiarla.
La normativa también especifica que el coste de las medidas de seguridad y salud no puede trasladarse al trabajador. La ropa protectora debe separarse de la de calle y los materiales y residuos que contengan amianto requieren embalaje y etiquetado adecuados.
Seis meses para renovar la inscripción de empresas especializadas
Las compañías que ya figuren inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA) tienen seis meses desde la entrada en vigor para solicitar la renovación de su inscripción ante la autoridad laboral competente. Las que no presenten la solicitud dentro de ese plazo causarán baja en el registro.
La mayor parte del real decreto entra en vigor este 24 de octubre, pero contempla una excepción: el requisito de reconocimiento formal de los laboratorios especializados para los análisis cualitativos de identificación comenzará a exigirse seis meses después de su publicación. También se establecen reglas transitorias para determinadas técnicas de medición hasta diciembre de 2029 y para planes de trabajo ya presentados.
La exposición a fibras de amianto constituye un riesgo sanitario serio, especialmente cuando la manipulación de materiales provoca que las fibras pasen al aire. Ante una posible presencia en un edificio o instalación, lo adecuado es no cortar, perforar ni retirar por cuenta propia el material sospechoso y recurrir a profesionales habilitados para su identificación y tratamiento.
Documento oficial: Real Decreto 847/2026, publicado en el BOE del 23 de octubre de 2026. La imagen destacada muestra tejas con amianto fotografiadas en Países Bajos en 2012; es material de archivo y no representa una obra de Elche. Autor: Amiant / Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 3.0.

