La documentación previa a las catas apunta a una estructura más compleja de lo conocido hasta ahora bajo el solar donde el Ayuntamiento proyecta construir el nuevo Conservatorio.
El refugio antiaéreo situado bajo el solar de Candalix podría encontrarse a entre 10 y 12 metros de profundidad y contar con una estructura formada por varios tramos de escaleras, un doble túnel y una galería cuyo recorrido completo todavía se desconoce.
Los nuevos detalles aparecen en la documentación manejada para preparar la intervención arqueológica que el Ayuntamiento de Elche ha sacado a licitación como paso previo al desarrollo del futuro Conservatorio de Música. La información disponible dibuja una instalación subterránea de mayor complejidad de la que hasta ahora había trascendido públicamente.
Según esa documentación, el acceso al refugio estaría formado por tres tramos de escaleras con cambios de dirección en ángulo recto hasta alcanzar las galerías subterráneas. A partir de ahí aparecería un doble túnel y una galería principal que continúa en dirección norte.
Es precisamente en ese punto donde comienzan las incógnitas. Parte del refugio no ha sido explorada y se desconoce hasta dónde se prolonga bajo el actual aparcamiento de Candalix o si existen más ramificaciones conectadas con la estructura conocida.
Una radiografía del subsuelo antes de excavar
Para tratar de resolver estas dudas, los trabajos comenzarán con una prospección geofísica mediante perfiles eléctricos, una técnica que permitirá detectar anomalías en el subsuelo antes de abrir físicamente el terreno.
Posteriormente se realizarán cinco sondeos arqueológicos de diez metros de longitud y un metro de anchura en los puntos que resulten de mayor interés. El objetivo será determinar la orientación y dimensiones reales del refugio, comprobar su estado de conservación y localizar posibles galerías que hasta ahora no hayan sido documentadas.
La intervención cuenta con un presupuesto de unos 64.000 euros y un plazo aproximado de cinco semanas. El Ayuntamiento ya había explicado que estas catas son necesarias antes de encargar el proyecto definitivo del nuevo Conservatorio de Música.
El estudio del subsuelo se convierte así en una pieza clave para el futuro de Candalix. La parcela elegida por el gobierno municipal para levantar el nuevo centro educativo se encuentra sobre un espacio donde existen vestigios relacionados con la Guerra Civil y cuyo alcance todavía no se conoce completamente.
El Ayuntamiento pretende continuar con el proyecto pese a que aún no dispone de la delegación de competencias definitiva de la Generalitat. Una vez concluyan las catas y se conozca con precisión qué existe bajo el solar, podrá definirse cómo afecta el refugio al diseño del nuevo edificio y si la estructura debe conservarse, integrarse o condicionar la futura construcción.
Los nuevos datos convierten, por tanto, las próximas catas en algo más que un trámite arqueológico: deberán aclarar cuánto refugio queda realmente bajo Candalix y qué parte de esa red subterránea permanece todavía sin descubrir.

