El DORA III para 2027-2031 reserva 453 millones al inicio de una ampliación valorada en 1.154 millones que hará crecer la terminal cerca de un 30%, aunque vuelve a dejar fuera la segunda pista
El futuro del Aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández da un paso definitivo. El Consejo de Ministros ha aprobado el nuevo Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III), que contempla 868,3 millones de euros de inversión en las instalaciones de El Altet durante el periodo 2027-2031.
La cifra supone un salto considerable frente a los 119,9 millones previstos para el quinquenio 2022-2026 y permitirá poner en marcha la transformación más importante del aeropuerto durante los próximos años.
Los 868 millones, sin embargo, no se destinarán íntegramente a ampliar la terminal. Del conjunto de inversiones previstas para los próximos cinco años, 453 millones corresponden específicamente al inicio del proyecto de ampliación, cuyo coste completo se estima en 1.154 millones de euros. El resto deberá ejecutarse en periodos regulatorios posteriores.
La diferencia es importante. Aena ya había anunciado en febrero estas cantidades dentro de su propuesta para el DORA III. La novedad de este martes es que la planificación ha recibido la aprobación definitiva del Gobierno, asegurando su incorporación al marco regulatorio aeroportuario para 2027-2031.
La terminal crecerá cerca de un 30%
Una de las actuaciones más visibles será la ampliación del actual edificio terminal, cuya superficie crecerá cerca de un 30%.
El proyecto afectará al conjunto del área terminal, los aparcamientos, los viales y otros elementos de urbanización del recinto aeroportuario. También se actuará sobre las calles de rodaje y se construirá una nueva salida rápida de pista con el objetivo de reducir los tiempos que los aviones permanecen circulando en tierra y, con ello, mejorar la operatividad y disminuir emisiones.
Otra de las grandes actuaciones será la demolición de la antigua terminal, cuyo espacio permitirá construir un nuevo dique destinado especialmente al tráfico no Schengen.
Esta infraestructura tendrá especial importancia en Alicante-Elche por el elevado peso del mercado británico entre los pasajeros internacionales que utilizan el aeropuerto.
Nuevos controles sin sacar líquidos ni aparatos electrónicos
El DORA III contempla también una modernización de los controles de seguridad.
La nueva tecnología permitirá que los pasajeros puedan atravesar los filtros sin tener que extraer previamente los líquidos ni los dispositivos electrónicos del equipaje de mano, reduciendo tiempos y simplificando uno de los procesos que actualmente provoca mayores esperas dentro de las terminales.
También se prevén nuevas actuaciones sobre aparcamientos y accesos para adaptarlos al crecimiento que viene registrando el aeropuerto y al aumento esperado del tráfico durante los próximos años.
El proyecto global de ampliación pretende preparar las instalaciones para absorber el crecimiento futuro después de que Alicante-Elche haya cerrado los últimos ejercicios con cifras históricas de pasajeros.
Sin segunda pista
La aprobación del plan mantiene, sin embargo, una de las principales discrepancias entre Aena y parte de las instituciones y organizaciones empresariales de la provincia: no contempla la construcción de una segunda pista.
Ayuntamiento de Elche, Generalitat y organizaciones empresariales han reclamado durante los últimos años esta infraestructura argumentando que será necesaria para garantizar el crecimiento futuro del aeropuerto.
Aena defiende, por el contrario, que la capacidad puede incrementarse actuando sobre la infraestructura existente, mejorando las calles de rodaje y reduciendo los tiempos de ocupación de la pista.
La aprobación definitiva del DORA III abre ahora un periodo clave para una infraestructura situada íntegramente en el término municipal de Elche y que constituye uno de los principales motores económicos de la provincia.
Entre 2027 y 2031, el Aeropuerto de Alicante-Elche pasará de los planes a las obras con 868,3 millones comprometidos y el comienzo de una transformación que continuará más allá de la próxima década.

