La compañía supera ya los 500 trabajadores y prepara un complejo industrial de casi medio millón de metros cuadrados en Porta d’Elx. Pero un dato básico continúa sin conocerse: cuántos de esos empleos pertenecen realmente a la sede ilicitana. Las cifras disponibles muestran un creciente impacto en empleo cualificado, Formación Profesional, universidad y proveedores, aunque todavía existen importantes zonas de sombra para medir el retorno económico local.
Hace poco más de una década, imaginar que Elche acabaría albergando una empresa capaz de diseñar y fabricar cohetes habría parecido una extravagancia. Hoy PLD Space se ha convertido en una de las compañías que con mayor facilidad consigue situar el nombre de la ciudad fuera de sus fronteras. Sus lanzamientos, sus contratos internacionales y su carrera por hacerse un hueco en la nueva industria espacial europea han dado a Elche una notoriedad difícilmente imaginable cuando la empresa daba sus primeros pasos.
Pero detrás de esa imagen hay otra historia bastante menos espectacular y, probablemente, mucho más importante para la ciudad a largo plazo. Es la historia de los empleos que se están creando, de los perfiles que empieza a demandar la empresa, de los estudiantes que encuentran una salida profesional sin marcharse de la provincia y de las industrias auxiliares que pueden comenzar a trabajar para un sector que hasta hace muy pocos años prácticamente no existía en el entorno.
PLD Space supera ya los 500 trabajadores en el conjunto de la compañía. En marzo de este mismo año situaba su plantilla alrededor de las 460 personas y anunciaba la intención de incorporar unos 90 profesionales más durante 2026. El crecimiento es evidente y Elche continúa siendo su principal centro industrial y corporativo, aunque la compañía desarrolla también actividad en sus instalaciones de ensayos de Teruel, en Kourou, en la Guayana Francesa, y en los proyectos internacionales que acompañan su expansión.
No existe por ahora un desglose público de la plantilla por centros de trabajo, por lo que resulta difícil precisar qué parte exacta de esos más de 500 trabajadores desarrolla su actividad cotidiana en Elche. Es un dato que ayudaría a dimensionar mucho mejor el peso que la compañía ha adquirido ya dentro del mercado laboral ilicitano. Las ofertas de empleo, sin embargo, permiten hacerse una idea de la velocidad a la que continúa creciendo. A comienzos de septiembre PLD Space mantenía cerca de un centenar de posiciones abiertas, muchas de ellas vinculadas a sus instalaciones de Elche.
Y ahí aparece uno de los aspectos más interesantes del fenómeno. Cuando se piensa en una empresa que fabrica cohetes, la primera imagen suele ser la de ingenieros aeroespaciales trabajando delante de complejas pantallas. La realidad industrial es bastante más amplia.
PLD Space busca ingenieros de estructuras, propulsión, mecanismos, sistemas, aerodinámica o electrónica, pero junto a ellos aparecen operarios de mecanizado CNC, programadores CAD/CAM, soldadores, especialistas en metrología, inspectores de soldadura, técnicos de integración, profesionales de calidad, personal de producción, logística, compras industriales o fabricación aditiva. Un cohete necesita mucha ingeniería, pero también necesita personas capaces de soldar, mecanizar piezas con enorme precisión, comprobar tolerancias, integrar componentes o garantizar que cada elemento cumple las especificaciones antes de volar.
Es precisamente esa mezcla la que hace especialmente interesante el crecimiento de PLD Space para Elche. La empresa no abre únicamente oportunidades para titulados universitarios muy especializados. También está generando demanda de trabajadores formados en ramas industriales de Formación Profesional, un perfil que puede adquirir todavía más importancia a medida que aumente la producción.

Del aula a una fábrica de cohetes
La relación entre PLD Space y la Universidad Miguel Hernández forma parte de la propia historia de la compañía. La empresa creció durante sus primeros años vinculada al ecosistema del Parque Científico de la UMH y esa conexión no se ha perdido con el paso del tiempo.
Existe incluso una relación societaria. Las cuentas anuales de 2024 de la Fundación Universitas Miguel Hernández recogían una participación del 0,4% en Payload Aerospace, la sociedad bajo la que opera PLD Space, adquirida originalmente por algo más de 27.000 euros. Las sucesivas ampliaciones de capital hacen necesario conocer la estructura accionarial más reciente para saber cuál es hoy el porcentaje efectivo y el valor de esa participación, pero el dato sirve para recordar hasta qué punto universidad y empresa han recorrido juntas una parte del camino.
El efecto más interesante, sin embargo, probablemente esté en las personas. PLD Space mantiene colaboraciones con universidades y centros educativos de la provincia y ha desarrollado programas específicos para captar talento joven. Su programa AdAstra Early Talent recibió más de 1.200 candidaturas durante sus dos primeras ediciones, seleccionó a 50 jóvenes y, según la propia compañía, 30 terminaron incorporándose a la plantilla durante 2025, principalmente en puestos de ingeniería y perfiles técnicos industriales.
La conexión se extiende también a la Formación Profesional. Entre las entidades educativas con las que la compañía ha trabajado aparecen centros ilicitanos como el IES Severo Ochoa o Salesianos San José Artesano, además de la propia UMH, la Universidad de Alicante, el IES Antonio José Cavanilles o el CIPFP Canastell de Sant Vicent del Raspeig.
La dimensión que está alcanzando PLD Space puede acabar teniendo consecuencias incluso sobre qué se estudia en el entorno. La compañía ha hablado ya de la necesidad de trabajar junto a las administraciones y los centros de FP para formar especialistas en áreas como metal, soldadura, control de calidad o materiales compuestos. Cuando una industria comienza a necesitar decenas de profesionales con unas capacidades muy concretas, el sistema educativo acaba prestando atención.
Ese puede convertirse en uno de los efectos más duraderos de la implantación de PLD Space. No solamente contratar a jóvenes que ya están preparados, sino contribuir a que se formen nuevos perfiles profesionales para una industria que antes apenas tenía presencia en la provincia. Para un estudiante de FP o para un recién graduado universitario, la posibilidad de trabajar en proyectos aeroespaciales sin tener que trasladarse a Madrid, Toulouse, Bremen o cualquier otro gran polo tecnológico europeo cambia también las perspectivas con las que puede plantearse su futuro.
¿Qué clase de empleo está generando?
La siguiente pregunta aparece casi inevitablemente: cuánto se cobra en esa nueva industria.
PLD Space no publica un salario medio de su plantilla ni una remuneración específica para su sede de Elche, por lo que cualquier aproximación debe tomarse como orientativa. Las referencias disponibles en plataformas laborales como Glassdoor, elaboradas a partir de salarios comunicados de manera anónima por empleados y exempleados, sitúan determinados puestos de ingeniería en Elche aproximadamente entre los 27.000 y los 36.000 euros brutos anuales. Hay perfiles técnicos en otras franjas y posiciones de responsabilidad con remuneraciones considerablemente superiores.
No son muestras suficientemente amplias como para calcular a partir de ellas un sueldo medio fiable de toda la empresa, pero permiten observar el tipo de empleo que acompaña a esta actividad. Como referencia general, la Agencia Tributaria situó el salario medio anual de los asalariados de la provincia de Alicante en 20.984 euros en 2024. La comparación no puede hacerse de manera directa, porque esa estadística incluye empleos, jornadas y duraciones contractuales muy distintas, aunque sí permite entender que numerosos perfiles técnicos e ingenieriles asociados a la industria espacial se mueven en niveles salariales superiores a la media provincial.
Hay, además, otra forma posiblemente más interesante de medir su efecto sobre Elche. Conocer la masa salarial que corresponde específicamente a los trabajadores de la sede ilicitana permitiría calcular cuánto dinero entra cada año en la economía del entorno a través de los empleos directos de PLD Space. No es una cifra pública actualmente, pero ayudaría a completar la fotografía económica del proyecto.
Cuando un cohete necesita proveedores
El impacto de una gran industria tampoco termina en la puerta de su fábrica. Alrededor aparecen empresas que mecanizan piezas, fabrican componentes, proporcionan materiales, desarrollan tecnología o prestan servicios especializados.
PLD Space comunicó en julio de 2025 que su red había alcanzado los 397 proveedores considerados clave y que entre 2024 y el primer semestre de 2025 había invertido alrededor de 50 millones de euros en su cadena de suministro. La propia compañía había señalado anteriormente que cerca del 68% de la inversión vinculada al aprovisionamiento del MIURA 5 se dirigía a empresas españolas y que alrededor de un 10% de esas compañías estaban radicadas en la Comunitat Valenciana.
La cuestión interesante para Elche es saber qué parte de esa cadena comienza a construirse cerca de casa. Todavía no existe un desglose público que permita conocer cuántos proveedores pertenecen a Elche o al conjunto de la provincia de Alicante ni el volumen de negocio que representan, pero sí aparecen ejemplos de esa relación.
Uno de ellos es Diseño Logo2, una empresa de mecanizado instalada en Elche Parque Empresarial que figuró entre los socios industriales homologados con los que PLD Space concurrió al proyecto vinculado al MIURA 5.
Este tipo de relación puede acabar siendo tan relevante como el empleo directo. Una empresa industrial ilicitana que comienza a fabricar para el sector aeroespacial necesita asumir estándares, certificaciones y procesos de fabricación diferentes a los habituales. Ese conocimiento queda después dentro de la propia empresa y puede abrir la puerta a otros clientes, nuevos mercados o trabajos de mayor valor añadido.
Ahí está una de las grandes preguntas de los próximos años: si alrededor de PLD Space puede empezar a crecer también una pequeña cadena industrial vinculada al espacio en Elche y la provincia. No tendría que significar necesariamente la aparición de grandes empresas aeroespaciales. Puede empezar sencillamente por talleres de mecanizado, fabricantes de componentes, empresas electrónicas o proveedores industriales locales capaces de participar en una parte cada vez mayor del proceso.

De Elche Parque Empresarial a Porta d’Elx
La propia evolución física de PLD Space permite entender la escala que ha alcanzado el proyecto. Su sede actual dispone de aproximadamente 12.500 metros cuadrados en Elche Parque Empresarial, donde se desarrollan conjuntamente actividades de ingeniería y fabricación.
El siguiente salto será de otra dimensión.
La compañía proyecta su gran complejo industrial en Porta d’Elx, en la partida de Vallongas, sobre una superficie aproximada de 495.000 metros cuadrados. Los planes conocidos contemplan una primera fase con entre 60.000 y 70.000 metros cuadrados construidos destinados a fabricación, operaciones y logística, con capacidad para continuar ampliándose posteriormente.
La previsión es que las obras puedan comenzar durante 2027 y que la primera fase avance hacia su entrada en funcionamiento alrededor de 2028. Cuando se presentó el proyecto, PLD Space planteó además la incorporación de más de 400 trabajadores durante el desarrollo completo del complejo, con una plantilla que podría acercarse al millar de personas.
Es probablemente el dato que más cambia la perspectiva. Si esas previsiones se cumplen, el impacto que PLD Space tiene hoy sobre Elche podría ser solamente una parte del que alcance dentro de unos años.
Ese crecimiento ha contado también con el apoyo de distintas administraciones. La compañía ha recibido financiación a través de programas públicos destinados a impulsar proyectos industriales y tecnológicos considerados estratégicos, entre ellos más de 4,7 millones de euros de la Generalitat Valenciana dentro del programa STRATG 2024-2026, además de otras ayudas para maquinaria vinculada a la producción del MIURA 5. A escala nacional, el desarrollo de la empresa se ha beneficiado igualmente de iniciativas relacionadas con el PERTE Aeroespacial y con programas públicos destinados al desarrollo de lanzadores.
La futura implantación de Porta d’Elx necesitará también esa colaboración entre empresa y administraciones, desde la planificación urbanística hasta las infraestructuras y la formación de los trabajadores que necesitará la nueva fábrica.
Lo que empieza a cambiar alrededor de PLD Space
Todavía es pronto para medir todas las consecuencias de tener una compañía espacial de esta dimensión en Elche. Algunas, sin embargo, comienzan a ser visibles.
Hay una empresa industrial capaz de atraer y contratar ingenieros y profesionales altamente especializados. Hay una creciente necesidad de técnicos procedentes de Formación Profesional. Hay universidades y centros educativos buscando cómo conectar sus alumnos con esas oportunidades. Y hay empresas auxiliares que pueden encontrar en la industria aeroespacial una nueva vía de crecimiento.
A todo ello puede sumarse dentro de pocos años una planta industrial mucho mayor que la actual y una plantilla que, si se cumplen las previsiones anunciadas, podría aproximarse al millar de trabajadores.
Durante mucho tiempo, el impacto más visible de PLD Space ha sido colocar a Elche en los mapas de una industria en la que la ciudad nunca había tenido presencia. Cada lanzamiento del MIURA 1 o cada anuncio relacionado con el MIURA 5 ha llevado consigo el nombre de Elche.
Ahora empieza a resultar igual de interesante mirar en la dirección contraria: no hacia dónde llegan los cohetes que se diseñan aquí, sino hacia todo lo que empieza a crecer a su alrededor.
Los trabajadores que encuentran una oportunidad profesional. Los estudiantes que descubren una salida laboral que hace unos años no existía. Los centros educativos que comienzan a preparar nuevos perfiles. Las empresas locales que pueden acceder a una cadena industrial de alto valor añadido. El conocimiento que queda en el territorio y la capacidad de una ciudad tradicionalmente vinculada al calzado y los servicios para incorporar una nueva actividad a su economía.
Porque quizá la historia más importante de PLD Space para Elche no sea solamente que desde aquí se fabriquen cohetes.
Puede ser todo lo que empieza a construirse alrededor de ellos.
