La institución financiará con remanentes de tesorería una operación presupuestada en 4,037 millones de euros. PSOE y Compromís cuestionan que la compra de un inmueble sea ahora una prioridad provincial.
La Diputación de Alicante ha dado este miércoles un nuevo paso para instalar una sede propia en Benidorm. El pleno provincial ha aprobado, únicamente con los votos del Partido Popular, la modificación presupuestaria necesaria para reactivar la licitación destinada a adquirir un inmueble en la ciudad por un máximo de 4.037.800 euros.
El dinero procederá del remanente de tesorería de la institución provincial. La aprobación no significa que la Diputación haya comprado ya un edificio concreto, sino que habilita económicamente el nuevo procedimiento para buscar y adquirir el inmueble.
La intención es localizar un espacio de hasta unos 800 metros cuadrados que pueda funcionar como subsede institucional y también como espacio cultural. El Gobierno provincial sostiene que permitirá acercar la Diputación a los municipios de la Marina Baixa y la Marina Alta y desarrollar actividades vinculadas a organismos como el MARQ, el MUBAG o el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert.
La operación recupera un proyecto que no es nuevo. La anterior corporación provincial inició el procedimiento en 2023, cuando Carlos Mazón presidía la Diputación, con una previsión superior a los 5,2 millones de euros. Aquella licitación terminó declarándose desierta en febrero de 2024 al no prosperar la búsqueda del inmueble.
Ahora el Gobierno de Toni Pérez ha decidido intentarlo de nuevo con un presupuesto inferior, después de realizar, según la institución, un nuevo estudio de mercado.
PSOE y Compromís cuestionan la prioridad
La decisión ha abierto un enfrentamiento político sobre las prioridades de gasto de la Diputación.
El PSOE ha cuestionado que la institución utilice más de cuatro millones de euros para comprar un edificio en la ciudad de la que Toni Pérez es alcalde, y ha pedido explicaciones sobre los servicios que albergará, el coste posterior de adaptación y mantenimiento y el beneficio concreto que supondrá para el conjunto de municipios de Alicante.
Compromís también ha puesto en duda la necesidad de la operación y ha contrapuesto el gasto previsto con las necesidades de inversión pendientes en municipios pequeños de la provincia.
El PP rechaza esas críticas. El diputado provincial de Contratación, Juan de Dios Navarro, ha defendido que se trata de un expediente iniciado antes de que Toni Pérez llegara a la presidencia provincial y que responde a una estrategia de descentralización de la Diputación.
El Gobierno provincial pone además como ejemplo el caso de Elche, donde la institución culminó la compra de la antigua Aula de Cultura de la CAM para disponer de una sede propia. Según el PP, la operación de Benidorm pretende seguir un modelo similar después de que el primer procedimiento quedara sin ofertas.
Más de cuatro millones procedentes de los remanentes
Más allá del enfrentamiento partidista, la operación plantea una cuestión de prioridades presupuestarias para una administración cuya principal función es prestar asistencia y financiación a los municipios de la provincia, especialmente a los de menor capacidad económica y administrativa.
El presupuesto de la Diputación para 2026 alcanza los 360,8 millones de euros y contempla, entre otras partidas, inversiones provinciales en ciclo hídrico, infraestructuras, emergencias y bienestar social.
La cuestión será determinar qué servicios concretos prestará la nueva subsede, cuántos usuarios potenciales tendrá, cuál será el coste total una vez adquirido y acondicionado el inmueble y qué mejora supondrá respecto a prestar esos mismos servicios mediante instalaciones existentes.
El pleno ha aprobado este miércoles el instrumento presupuestario necesario para continuar el proceso. A partir de ahora deberá desarrollarse la licitación, localizarse un inmueble que reúna las condiciones exigidas y formalizarse, en su caso, la adquisición.
Por tanto, los 4,037 millones no corresponden todavía a una compra cerrada, sino al presupuesto máximo habilitado para intentar por segunda vez que Benidorm cuente con una sede permanente de la Diputación.
