La petición salió del pregón de las fiestas de la pedanía, celebrado precisamente sobre un campo que continúa siendo de tierra. Pablo Ruz asegura que un técnico de Deportes ya ha visitado las instalaciones, aunque por ahora no consta presupuesto, proyecto ni calendario para ejecutar la mejora
El campo de fútbol de La Marina vuelve al centro del debate sobre las instalaciones deportivas de las pedanías de Elche. Los miembros de la peña Els Xispats, encargados este año del pregón de las fiestas, aprovecharon su intervención para reclamar que el actual terreno de tierra del polideportivo pase a disponer de césped artificial.
La reivindicación tuvo además un escenario especialmente simbólico: la propia gala de proclamación de los cargos festeros se celebró sobre el campo de fútbol. Durante el pregón, Els Xispats recordó las necesidades que todavía mantiene La Marina y puso como ejemplo unas instalaciones que continúan sin contar con una superficie de césped.
El alcalde de Elche, Pablo Ruz, recogió públicamente la petición y señaló que un técnico del área municipal de Deportes había visitado recientemente las instalaciones. Ruz aseguró que el Ayuntamiento estudiará la actuación y expresó ante los vecinos su intención de atender la reivindicación.
De momento, sin embargo, el compromiso no supone que la instalación del césped esté aprobada. No consta públicamente un proyecto de ejecución, una partida económica específica, un contrato adjudicado ni un calendario para realizar los trabajos. La situación se encuentra, por tanto, en la fase de estudio anunciada por el alcalde.
La propia información institucional sobre las instalaciones deportivas de Elche confirma que el Polideportivo de La Marina mantiene actualmente un campo de tierra para fútbol 11, equipado con gradas y vestuarios y con una capacidad aproximada de 3.000 personas. El complejo permite también la práctica de fútbol 7 y 8, balonmano, baloncesto, fútbol sala y tenis.
La reivindicación adquiere especial relevancia en 2026, año en el que Elche ejerce como Capital Mediterránea del Deporte, y vuelve a poner sobre la mesa las diferencias existentes entre algunas instalaciones de la ciudad y las de las pedanías. Mientras buena parte de los campos municipales utilizados habitualmente por clubes y fútbol base disponen de superficies artificiales, La Marina conserva uno de tierra.
La posible transformación permitiría mejorar las condiciones para la práctica deportiva durante todo el año y ampliar las posibilidades de utilización del recinto por parte de equipos, vecinos y actividades de deporte base. Pero, por ahora, el paso concreto dado por el gobierno municipal consiste únicamente en estudiar técnicamente la petición.
La pelota queda de esta forma en el tejado del Ayuntamiento. La Marina ha convertido una reivindicación histórica de sus instalaciones deportivas en un compromiso público del alcalde; el siguiente paso será comprobar si esa declaración se traduce en proyecto, presupuesto y plazos.
