Vox se queda solo en la Diputación al pedir suspender el Tratado de Amistad con Marruecos

PP, PSOE y Compromís rechazan la iniciativa después de que Vox se negara a aceptar las enmiendas planteadas por populares y socialistas. La política exterior es competencia exclusiva del Estado y el acuerdo provincial habría tenido únicamente carácter político.

Vox se ha quedado solo este miércoles en el pleno de la Diputación de Alicante en su propuesta para pedir al Gobierno de España la suspensión del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con Marruecos, firmado en 1991, en plena escalada política por la situación de Ceuta y Melilla.

La iniciativa presentada por la portavoz provincial de Vox, Gema Alemán, no ha contado con el respaldo del Partido Popular, el PSPV-PSOE ni Compromís. Populares y socialistas plantearon diferentes enmiendas al texto, pero Vox rechazó incorporarlas, lo que terminó dejando a la formación como único apoyo de su propuesta.

La moción abordaba la soberanía española sobre Ceuta y Melilla y las recientes reivindicaciones procedentes de Marruecos. Vox reclamaba una respuesta más dura del Ejecutivo central y defendía la suspensión del tratado bilateral.

Durante el debate, Alemán volvió a calificar como una «invasión» la llegada irregular de miles de personas a Ceuta registrada a finales de julio y responsabilizó al Gobierno de España de mantener una posición insuficientemente firme ante Rabat. Esa terminología corresponde a la posición política de Vox y ha sido utilizada reiteradamente por la formación durante las últimas semanas.

PP: firmeza sin romper relaciones

El Partido Popular rechazó el planteamiento de Vox pese a compartir la necesidad de defender la soberanía española sobre Ceuta y Melilla.

El diputado popular Carlos Pastor defendió durante el pleno una posición de «firmeza», pero rechazó que esa respuesta deba traducirse en una ruptura con Marruecos. El PP había presentado una enmienda para modificar el contenido de la iniciativa, que finalmente no fue aceptada por Vox.

El PSPV defendió una posición similar en cuanto al mantenimiento de las relaciones diplomáticas. Los socialistas rechazaron convertir la crisis en un escenario de confrontación permanente y consideraron que romper las relaciones con el país vecino no constituye una solución adecuada.

Compromís también votó contra la moción. Su portavoz provincial, Ximo Perles, protagonizó uno de los momentos más tensos del pleno al sacar un mono de juguete con platillos para criticar lo que considera la imposibilidad de mantener un debate político con Vox sobre esta cuestión. Perles recalcó, al mismo tiempo, que la situación de Ceuta es un problema real y grave que requiere atención.

Una moción sin capacidad para romper un tratado

La iniciativa tiene además un límite institucional importante. La Diputación de Alicante no tiene competencias para suspender tratados internacionales ni para decidir las relaciones diplomáticas entre España y Marruecos.

El artículo 149.1.3 de la Constitución atribuye al Estado la competencia exclusiva en materia de relaciones internacionales, mientras que la legislación española reserva también al Estado la capacidad para celebrar y gestionar tratados internacionales.

Por tanto, incluso si la iniciativa hubiera sido aprobada, la Diputación únicamente habría podido instar políticamente al Gobierno central a adoptar esas medidas. El acuerdo no habría producido por sí mismo ningún cambio en las relaciones entre España y Marruecos.

La propuesta provincial forma parte de una campaña política más amplia de Vox. La dirección nacional del partido aprobó el 31 de agosto una declaración en la que reclama suspender el Tratado de Amistad con Marruecos hasta que Rabat reconozca de forma pública e inequívoca la soberanía española sobre Ceuta, Melilla y las restantes plazas españolas del norte de África.

La formación está llevando iniciativas similares a instituciones locales y provinciales de diferentes puntos de España.

El debate ha trasladado así al pleno de la Diputación de Alicante una cuestión de política exterior sobre la que la institución provincial carece de capacidad ejecutiva directa. La moción ha servido fundamentalmente para evidenciar las diferencias entre Vox y el resto de grupos sobre cuál debe ser la respuesta política española ante Marruecos: Vox reclama elevar el enfrentamiento diplomático, mientras PP, PSOE y Compromís rechazan llegar a la ruptura planteada por la formación de extrema derecha.