Cerca de 500 escolares han comenzado este miércoles las clases en el nuevo centro público, construido con una inversión de 6,6 millones de euros. La apertura pone fin a una provisionalidad iniciada en 2017 y deja libre el antiguo Carlos III, que el Ayuntamiento quiere transformar en sede de Protección Civil y centro de formación de la Policía Local.
La comunidad educativa del CEIP Les Arrels ha comenzado este miércoles 9 de septiembre el curso en su colegio definitivo, después de nueve años desarrollando su actividad en las instalaciones provisionales del antiguo Carlos III, en el barrio de San Antón. Cerca de medio millar de alumnos han estrenado el nuevo edificio levantado en el entorno de Travalón.
El estreno pone fin a una espera que acompaña al centro prácticamente desde su nacimiento. Les Arrels, inicialmente denominado CEIP número 37, comenzó a funcionar en el curso 2017-2018 utilizando como centro puente el antiguo Carlos III. La solución debía ser temporal hasta disponer de unas instalaciones propias.
Las familias pudieron conocer el nuevo colegio durante una jornada de puertas abiertas celebrada el martes. TeleElx recoge que el cambio provocó momentos de emoción entre quienes han acompañado al centro durante estos años y que algunas familias llegaron a llorar al comparar las nuevas instalaciones con el edificio provisional en el que sus hijos han estudiado hasta ahora.
Un colegio público para cerca de 500 escolares
El proyecto fue dimensionado para 490 puestos escolares y dispone de dos aulas de primer ciclo de Infantil, seis de segundo ciclo y doce de Primaria. El edificio ocupa 4.431 metros cuadrados construidos sobre una parcela de 8.570 metros cuadrados.
Las instalaciones incluyen comedor, biblioteca, sala polivalente, dependencias administrativas, espacios específicos para Infantil, gimnasio, zonas de juego y pista deportiva. El diseño incorpora además materiales naturales y una presencia destacada de la madera, de acuerdo con las demandas trasladadas durante el desarrollo del proyecto por la comunidad educativa.
Les Arrels mantiene también un proyecto pedagógico propio basado en metodologías activas y manipulativas. El valenciano es actualmente la lengua predominante de su línea educativa.
De una licitación prevista para 2022 a una apertura en 2026
La apertura llega después de un recorrido administrativo mucho más largo de lo inicialmente previsto.
En julio de 2021, el entonces gobierno municipal de PSOE y Compromís presentó el anteproyecto y anunció que esperaba sacar las obras a licitación durante el primer trimestre de 2022. La inversión se calculaba entonces en 5,5 millones de euros.
Aquella previsión no se cumplió.
La construcción no fue adjudicada hasta septiembre de 2024, más de dos años después de la fecha inicialmente anunciada para licitarla. La adjudicación recayó en BECSA por 6,685 millones de euros, dentro del Plan Edificant, con un plazo previsto de ejecución de 14 meses.
El actual gobierno de PP y Vox anunció entonces que los trabajos comenzarían en noviembre de 2024. El colegio ha terminado entrando en servicio en septiembre de 2026.
La sucesión de fechas muestra que la demora del centro atraviesa diferentes mandatos municipales y administraciones, por lo que reducir los nueve años de provisionalidad a una responsabilidad partidista única ocultaría buena parte de la historia administrativa del proyecto.
Las familias participaron incluso en cómo debía ser el colegio
Les Arrels presenta además una particularidad: su comunidad educativa intervino desde las primeras fases en la definición del centro.
El propio nombre fue elegido mediante una votación en la que participaron familias y alumnado. En 2021, la dirección del colegio pidió también que el proyecto facilitara el contacto con el exterior, incorporara espacios naturalizados y se relacionara con los huertos y el Palmeral próximos.
La directora, Belén Lloret, explicaba entonces que el nombre Les Arrels —“las raíces”— pretendía representar la base desde la que niños y niñas construyen su aprendizaje y su relación con la sociedad.
Parte de aquellas propuestas han acabado formando parte del edificio que ahora utiliza el alumnado.
San Antón recupera ahora el antiguo Carlos III para otros servicios públicos
El traslado tiene también una consecuencia directa para San Antón.
El antiguo colegio Carlos III deja de funcionar como sede provisional de Les Arrels y el Ayuntamiento ya ha anunciado que pretende transformarlo progresivamente en un centro de formación de la Policía Local y nueva sede de Protección Civil.
Según el gobierno municipal, el proyecto permitirá descongestionar las instalaciones actuales de la Policía Local y trasladar a Protección Civil desde unas dependencias que, según reconoció el propio Ayuntamiento, «no reúnen las condiciones óptimas». La adaptación del edificio deberá realizarse mediante nuevas inversiones municipales que todavía tendrán que concretarse.
Por tanto, la apertura de Les Arrels no solo modifica el mapa educativo de Travalón y Nueva Altabix: abre también una nueva etapa para un inmueble público situado en San Antón.
